miércoles, octubre 29, 2008

Un viejo amor nunca se olvida..

Me trae el viento nuevas noticias, de ti. Tú que regresas, con tu amor, que aparece y desaparece, como el Guadalquivir. Tú que dices que te propones acabar, que te empeñaste, de nuevo, volver a empezar. Me obliga ese viento a cerrar los ojos, pensarte, y escucharte, me pillaste en plena mar. Faenando, ¡qué inmensidad! La del mar nuestro. Qué de peces de colores. Marineros amigos me avisan, no te detengas a oírla, son vientos de sirena, no es ella, ella marchó, ella se fue, ella no está.
Qué mensaje le diste al viento, que me ciega, y no lo dice. Qué me quieres ahora, ahora que ya no estás. Agitas mis aguas que apenas si habían aprendido el olvido. Y yo echando mis viejas redes en los fondos de los abismos de mi soledad. Recogiendo fantasías de caballitos de mar, habituándome a las mareas altas, lejos, muy lejos de tierras algunas conocidas.
Qué fuerzas mueven y traen estos vientos, yo que ahora sólo saboreo sal, lejanías profundas, sin más horizonte que un nuevo día, uno más, uno más. Vientos que me hacen recordar cuándo embarqué pero no porqué lo hice. ¿De qué queda lejos el mar? ¿De qué?
Se precipitan los recuerdos, aquellos inicios, tuyos y míos, borrascas, tempestades, la noche. Qué cascada de decepciones. Y no es que me dejaras solo, ya lo estaba, pero sí me embarcaste en esta nave llamada Soledad. No volver a pisar tierra, no más islas, sólo la mar. Paisajes que mutan a cada instante, paisajes para no pensar. Me gusta el mar, cuando las nubes lloran, lloran verdades, no mentiras.
Qué nacerá de estos vientos ahora, ¿alguna vez he de volverme y mirar hacia atrás? Adónde dirigir mis ojos si no te quieren ya recordar. Cómo y cuándo se calman los vientos. Estos vientos que traen novedades, que me dicen susurrando que la tierra sigue existiendo, que nada cambió, salvo yo, salvo tú, ya no somos los que éramos. Me poseíste, me destruiste, me abandonaste. Y ahora, de nuevo, te empeñas en no dejarme navegar en mi soledad.
De qué fantasmas huyes ahora, me llamas, de qué nuevas desilusiones, de qué amor. Dime mujer, porqué todo se te escapa al final, ¿porqué? Para mí, ahora, la vida es este mar, y navego como puedo y me dejan las circunstancias, el destino marinero, y conoces bien mis fortalezas, supiste destruirlas todas y alcanzarme, en cuerpo y alma. No me queda sino tiempo, para esperar que se acabe el tiempo. Aquí el alma se dilata en la contemplación y no es preciso alargar los brazos, nada espera ser tocado, sino observado.
Qué tranquilo es el mar. No sé lo que buscas, ni si te buscas por fin, no lo sé. ¿Has conseguido encontrarte? Me has tenido toda la noche cantando el dolor de los recuerdos, yo que pensaba que ahora todo era libertad. ¡Dios, cómo me conoces! Sabes que oiré ese viento, sabes que iré, de nuevo a tu encuentro, aunque sólo sea para preguntarte; “Hola, ¿cómo estás, porqué me llamas a deshoras?”..
“Un viejo amor nunca se olvida” esa es la verdad….

Peatón

domingo, octubre 26, 2008

Cuántos mundos más necesitamos vivir...

El fin del mundo, de nuestro mundo, tal y como lo conocemos.

Cuántas veces no hemos tenido esa misma sensación, dentro de nosotros mismos, el final de un mundo, de nuestro mundo, y sin embargo, para mejor o peor, hemos vuelto a renacer.
Una idea, un pensamiento, una ilusión, un deseo, quieres el encuentro de la pasión nueva. Olvidas todos los pasados, dolores y sufrimientos. Te lo crees; puedes volver a amar. La idea toma forma, quieres el encuentro, no quedan otros espacios, abrazar a esa otra persona, conocerla, saberla, y a ser posible, tenerla. Comprobar que sea recíproco.
Las palabras se ensanchan, alcanzas los compromisos, defines tus tiempos, te armas de paciencia, crees entregarlo todo, esperando poder entregarte, a ti mismo. Idealizas, sueñas, no quieres habituarte a la distancia, te incomoda, ni a la ausencia, te precipitas, dudas, desconfías, vuelves a amar, mueres y renaces a cada instante. La esperanza es impotencia, no la quieres, y exiges el principio y el final de la historia de manera intemporal, quieres una historia fuera de todas las historias, juntos.
Te desprendes de los absurdos, concretas tus días, todo gira en torno a este nuevo amor, ensayas todas tus verdades, desaparecen utopías ficticias, melancolías, nostalgias, el pasado es olvido, y te sumerges en esta nueva posibilidad, amar. Ordenas tus días, los articulas, nuevas oportunidades, cómo alcanzar el objetivo, la meta, besar. La idea que todo renacerá con esa otra persona, que el destino, por fin, te tiene en cuenta.
Lo sabes, debes alejarte de todas las historias que no sean tu propia y nueva historia, el corazón te guía, una historia común a esa persona, a su vida. Lo piensas, la carne son cristales y como tal el agua lo purifica todo, te arriesgas, aceptas el nuevo reto. Piensas de nuevo la fidelidad, un amor que ni siquiera conoces pero que viene con las mismas exigencias que cualquier otro amor, pero quieres creer, que este amor es el que siempre buscaste. Lo deseas, lo intentas, tu vida cambia de nuevo, recuerdas las sonrisas, las carcajadas sinceras, y los fantasmas del pasado se disipan.
Sólo falta el encuentro y decides la nave de la paciencia. La espera. Y alimentas cada instante dibujando paisajes, caminos, que te lleven al amor, al nuevo amor, a tu amor.
Bendita capacidad de las que no se rinden ante los fracasos amorosos. Y aprovechan de nuevo las oportunidades que el amor les da.

Yo te pienso amor, yo te pienso, paciencia, pronto salgo, pronto voy, a tu encuentro, a nuestro encuentro.

Peatón

viernes, octubre 24, 2008

Yo te estaba esperando...

Yo te estaba esperando, más allá de las estaciones. Más allá de mis sienes plateadas, por detrás de las noches, de las calles, por encima de todo lo que soy, yo te estaba esperando. El acantilado de los recuerdos, y la memoria convertida en arena, pero yo te sigo esperando, te seguiré esperando...Las historias flotan. Y si son de amores se evaporan. Descanso la voz en el pasado. Si yo pudiera conseguir ese ritmo que me devolviera a ti. Dicen que los poetas perdieron su alma, y por eso cantan, pero yo me conformaba con tenerte, a ti. Han desaparecido los caminos. Eran caminos de a pie. No canto, ya no encuentro mi alma y esto es un desierto. Perdí el sonido de las palabras perdiéndote a ti. Dónde apoyaré ahora mis garabatos, este llanto de niño enamorado, dónde ahora mi estrella del norte....Nunca leerás estas palabras, lo sé. Palabras tatuadas en el anonimato del árbol aún no folio. Sin llegar a encontrarte te fuiste...No te perdí, no, pues nunca te tuve.
Tengo la melancolía traicionada. Mi pecho está en llamas. Cómo se esconderá la tristeza, la pena de amor, en este páramo, páramo donde vivo yo. Adolescente perpetuo y el agua no está cerca.
Yo estaba esperando, esperando que el amor cuajara, entre los dos....

jueves, octubre 23, 2008

Señora Mentira...

EMITE: El país de nuncajamás
C/Corazones rotos, s/n
O TODO O NADA (SUEÑOS)

DIRIGIDO A: CLUB DE LOS PARÁSITOS
A la atención: Sra. de las mentiras
C/ Materialismo y afán de lucro nº de las excusas
LA FALSEDAD COBARDE

Mi querida señora MENTIRA

La verdad no se explica, la verdad hay que vivirla. Y asi se pronuncia lo que se acaba: Nada fue, no es, y ya nunca será. La verdad que efímeramente lo contiene todo.
Si se hubiera atrevido a arrugar "el papel de sus mentiras", cuando lo hubiera vuelto a abrir alguna verdad hubiera encontrado, puede que hasta la suya. En alguna ocasión se lo anuncié: "pase, la verdad está al fondo, no le tenga miedo. "Pero no existe mayor ciego que el que no quiere ver, demasiadas vendas, demasiadas corazas. Aún y asi me permito recordarle que El que inventó el tiempo no nos lo vendió, tan sólo nos lo prestó.
Desde esta frontera, límitrofe entre su país y el mío, desde esta frontera entre el bien y el mal le escribo. No se me permite ir más allá. Y no se preocupe aqui no existe rencor alguno, tampoco se nos está permitido odiar. Hace tiempo, muchísimo tiempo, tal vez en la noche de todos los tiempos, en una de nuestras forjas amaneció algo maravilloso y al unísono...:la honestidad, la honradez y la verdad. (siempre van juntas)
En algún lugar de no sé qué tiempo imaginará que soñó haberse sentido amada y que también amó (amor del bueno). En ese justo momento recordará una mirada azul, profunda y sincera como la mar...Sólo se le pide que en ese justo y preciso momento se regale una sonrisa...
Todo le le va a ir bien y a mejor....cuídese.

(El país de nuncajamás)

Peatón

Cuidado,el mal y su gente existen..

Son el claro exponente de "la fragilidad del ser humano, disfrazada de violencia y seguridad" El lado oscuro de unos personajes "dueños y guardianes de un secreto confesable o inconfesable, oprimidos dentro de una atmósfera fantasmagórica.
Espectros de sí mismos. Todos viven un momento crucial en su existencia: un encuentro, una llamada… algo decisorio. Creen en la posibilidad de que alguien viva imbuido en una situación de desgracia y llegan a pensar que eso se puede contagiar. El mundo para ellos es tremendamente hostil y buscan el olvido para alejarse de la sociedad. Agredir, atacar, insultar.....No consiguen salir de sus amarguras. Héroes de sus propios fracasos...Poseen una capacidad asombrosa para reflejar el lado más oscuro del ser humano.
Me empeño en la humanidad, lo sé, pero qué otra cosa hacer. El peso de la moral sobre el individuo, el amor, la vejez, el sentimiento de culpa, el paso del tiempo, la muerte, el mundo laboral, la crítica al poder, al terrorismo, a la injusticia venga de donde venga. Me he acostumbrado a ser un inconformista incluso con los del otro lado, y con los que se asemejan a mí. Tal vez, porque el mayor de los peligros, sea callar, callarnos ante la injusticia, mientras no nos afecte.
Hablamos de crisis, hablamos que siguen llegando emigrantes a Europa, hablamos de que nos dejen en paz, que lo único que queremos es un sistema que funcione, un encuadramiento lógico que ampare nuestras vidas, unas leyes que funcionen para todos. Hablamos de religiones, de un terrorismo ancestral, hablamos, hablamos, la casa se nos cae encima y seguimos hablando. Hablamos de lo mal que nos va, pero no hablamos de esos otros a los que les va peor.
A estos héroes del fracaso si todo se les hunde, les da igual, claro está, si no se hunden solos. Y es que ya no son, dejaron de ser hace muchísimo tiempo. Y necesitan del veneno angustiado para reconocerse. Los insatisfechos de agonías, envidias, celosos de cualquier felicidad ajena. Los exiliados del amor, los cobardes ante la verdad, los vampiros de sonrisas ajenas, sí, no te dejes atrapar por ningún monstruo que reúna estas características, se llaman; los sinceros, los que lo dan todo, los que nunca rompieron un plato, pero, es cierto, jamás fueron capaces de reunir una vajilla.
Sus vidas no son más que los fragmentos rotos de tantos espejos, donde nunca tuvieron el valor de mirarse; su propia verdad.

Peatón

P.D. "Cuando reflexionemos sobr nuestro siglo XX (XXI), no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas." ( Martin Luther King)

miércoles, octubre 22, 2008

La fuerza que nos acomoda...

La fuerza que nos acomoda los pensamientos.

A mí la vida me llamó a cada instante. No tuve tiempo para pensar, como esos otros que mientras piensan la vida, y mientras lo hacen, no la ven pasar. O acomodan sus vidas a lo que haya de pasar. Haciendo planes a cada instante. Vivir debe ser más sencillo, creo yo. Luchar por lo que quieres, poner los medios, tener objetivos, disfrutar a cada momento los segundos, los minutos, sacarle partido a las horas. Estirar los días, hay tanto por aprender.

Lo quieras o no, todo se escapa al final. En cada tramo de la existencia, la de cada uno, supongo que existe un objetivo. Aunque en mi caso me vinieron impuestos. Sueños que quedaron por el camino, no sólo sueños rotos, sueños que no se dieron pero sí se pensaron. Qué podría decir yo que quise ser, si aún lo estoy pensando. Alguien me debió dejar en esta vida, como la madre que le dice al hijo; “no te muevas de aquí, ahora vengo”. Y como tardaba tanto salí a pasear, mientras venía. Supongo que volverá por mí.

Ahora comprendo, sin saber el motivo entonces, porque lloraba en las navidades. Decían que un niño nacía. Pero, hagas lo que hagas, o pienses lo que pienses es igual, los demás nunca te verán tal y como eres. Te verán según te acomodes a sus pensamientos. Nunca llegamos a ser lo que pensamos, claro está, tampoco como nos ven los demás. Lo único que dirá de ti es tu conducta a los ojos ajenos.

De dónde emergerá esa fuerza que dicta la ley de tu pensamiento, si esto es bueno o malo, no debí hacerlo, debí arriesgarme, son tantas las frustraciones y a la vez las compensaciones que buscamos para tranquilizarnos. Yo recuerdo una mujer que a su compañero lo cambió por un gato. Se trataba de cuidar a alguien, qué más daba, y además los gatos no son respondones. Y eso le permitía conocer a más gente, con la intención de seguir olvidándose.

Qué fácil justificarnos cuando la moral desaparece. Existen hombres que hacen posible la alegría, sin embargo otros, mejor no decir nada de lo que hacen posible otros. Tal vez sea el tiempo de volver a las cosas pequeñas, sencillas, a las de siempre, a la tradición, a las buenas costumbres en definitiva. Regresar al secreto de la lentitud o adaptar mejor esa velocidad que nos enloquece en nuestras vidas.

He oído tantas veces que la vida va en serio, he contemplado tantas veces las mentiras, que apenas si distingo una verdad en cualquier entorno conocido. Pero me resisto a la idea trágica que todo está perdido. No somos más que una parte, muy pequeña por cierto, de la historia que nos ocupa, sólo que podría ser de otra manera, más benevolente, más justa. Hablo de todos, sabiendo que queda mucho por conseguir, por alcanzar.

No quiero escribir la esperanza, es el tiempo de acción, de actuar desde nuestra parcela, el día a día, hacer es también amar, hagamos pues, seamos coherentes con el mundo que nos rodea. Exijamos la justicia, la solidaridad, las libertades, seamos ciudadanos de nuevo.

Peatón

martes, octubre 21, 2008

Si te olvido...

Se me ha ocurrido algo muy sencillo
No sé qué pensarás tú
Yo necesito el olvido.

Pero antes preguntaré
Si murió alguien
De olvido

De amor, sé que sí
Pero sobre el olvido
Tengo mis dudas

No se trata de morir
Sí de olvido
Aunque de amor
Hasta ahora
Haya vivido.

Pero me asalta
La duda
¿Si te olvido?

Podré seguir soñando, ¿podré?

Peatón

lunes, octubre 20, 2008

Anoche soñé Las Pleyades...

Mi mente divaga por Las Pleyades…(palomas en griego)
Las reglas del universo explicadas por unas palabras sencillas y elegantes. Números con forma de versos que nos hagan ver la escalera hacia un mundo mejor. ¿Se puede predecir todo con certeza? “La naturaleza se deja observar pero con Dios es distinto, sólo nos pide que busquemos un poco más.” No, nos rindamos al mundo de las probabilidades. Es posible viajar a través del pensamiento, y si lo es, porqué no a través del tiempo y del espacio. Somos viajeros espaciales. ¿Contiene el pasado la verdad? En un puñado de arena diez mil granos, qué nos dicen esos granos, pues, que la naturaleza a cada instante, la sabremos observar, si nos detenemos un instante. Los pecados de la memoria desaparecerán y un día nuestros errores serán menos, en nuestros espacios, en nuestros límites, en nuestras posibilidades.
La búsqueda de las dimensiones ocultas que aún nos quedan por revelar. El libro de la tierra no es más que la tierra misma, aprendamos a observar este maravilloso libro que nos han otorgado y aprendamos a leerlo. Con paciencia, con humildad. Tenemos todo el tiempo del mundo que nos ampara. “Nada de lo aquí escrito en este libro llamado tierra nos pertenece. Si hubiese alguna pertenencia, sería el lazo de Amor con el cual se han atado tantas bellas flores del conocimiento que son ofrecidas a la humanidad como un ramillete de Servicio.”
Lo que debería servir a la evolución de la humanidad hacia ese “más alla” heredero de nuestras generaciones futuras. Conscientes de nuestras imperfecciones, de nuestros errores, de nuestras debilidades avancemos unidos, asidos de la mano, es la única manera…todos juntos…”Podría ser más cómodo no equivocarse nunca que errar muchas veces. Pero sirven mejor a la Humanidad los hombres y mujeres que por acertar una vez aceptan los inconvenientes de equivocarse mil…”
Las Pléyades son un puñado de estrellas muy jóvenes. Se formaron hace apenas 100 millones de años, durante la era de los dinosaurios en la Tierra, a partir del colapso de una nube de gas interestelar. Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que nuestro propio Sol.
Nos podemos acercar, nos podemos iluminar, sobrevivir, que nadie vuelva a pasar hambre, que las enfermedades paren en la medida de lo posible, que el becerro de oro sea destruido de una vez, ( el punto interés) . Acercarnos a la verdad de la humanidad un poco más. Podemos hacerlo, podemos. Salir del infierno de la infelicidad, nómadas, sí, guerreros, sí, viajantes del espacio, sí, pero con único objetivo; la verdad de nosotros mismos, y por bandera, la libertad.

Peatón
P.D. Os he de dejar, creo que me despiertan…

sábado, octubre 18, 2008

¿Juventudes fracasadas? O inconformismo de los mayores…

En la ilusión de los inicios, de los comienzos, proyectos, una vida que pensábamos hasta el final y en un momento dado desaparece todo bajo nuestros pies. Un pliegue en nuestra existencia que no esperábamos. Lo que solemos llamar, la circunstancia imprevista, un accidente, una llamada bisagra que nos conduce al abismo, una noticia inesperada. Se abre un paréntesis en tu vida y cuando consigues reaccionar han pasado diez años como mínimo. Si eres inteligente y has conseguido sobrevivir a ese tiempo, la pregunta es coherente y consecuente; ¿qué hago yo aquí?

Estamos ante una sociedad que agoniza y otras que quieren ser etiquetadas como “tribus”, tribus que no acaban de definirse. Que siguen el camino hacia un fracaso marcado por una desleal competencia (incompetencia) de una economía de mercado, voraz, despiadada, feroz, que lleva a cualquier sociedad existente a la locura de la insatisfacción personal. Y no sólo eso, sino también de cualquier moralidad conocida, cualquier pensamiento alejado del consumismo, no sirve. O consumes los temas de actualidad o no cuentas, no existes. El hilo conductor de este sistema es conseguir cuanto más clientes. (“ya nos somos individuos, nos han convertido en clientes) mejor. Importa el número de clientes, la audiencia de lo absurdo, un público-masa-independiente del individualismo pensante. Y el enemigo de este “mercado” no es ni más ni menos que la reflexión. Por favor, que no reflexionen, es el peor de los terrorismos, mentes pensantes, así que no les demos tiempo a reflexionar.

Se trata pues de una “masa-pública-espectadora-cliente” sin escala de valores, a pesar de ella misma. O valores que se inventan y adaptan a sus vidas, según les vaya. La moda vigente es su norte. No se trata pues de una juventud inconformista pero sí de un segmento de la sociedad llamados “maduros” (en la sociedad supuestamente desarrollada) a los que han obligado a renunciar a su vejez digna, con el slogan; eternamente jóvenes. Padre y madres que a través de sus hijos ensayan una juventud regresiva y absurda. Los insaciables de la juventud perpetua, y es un caso atípico, porque no es miedo a la muerte sino a la vejez. Atípico pues cada vez son más los que se incluyen en este extrañísimo club. Y como consecuencia el ridículo. Claro que el ridículo no consciente también vende.

Lo patético no es una juventud que intenta un lugar en el monstruoso mundo de unos seres que les han robado parte de esa juventud, además de legarles tras la máscara de una actualidad, el concepto de moda, es decir, la vitalidad (absurda) de lo efímero. Una condena que les lleva a “estar al día” (a matizar, claro está). Los elementos que sostienen esta sociedad del absurdo serían; los nacionalismos, religiones, patria, guerra, poder, economía, status social, lo inmediato; lo quiero para ayer, la velocidad en todo, comunicaciones, relaciones, separaciones, etcétera. Un regreso a Roma, eso sí, en plena decadencia. De hecho una consecuencia del incremento de las adicciones es la sociedad de consumo. Agravante lógico para esta sociedad es que no dispone de un César, de un emperador, que les pueda guiar. Sino que este movimiento desbocado, sexo, insatisfacción, enriquecimiento rápido, desconfianza, apariencias, se ha convertido en sí mismo en poder fáctico. Como ejemplo, la bolsa, que es hoy en día un poder propiamente dicho, en sí misma. Sólo cuenta los números positivos. Lo que para cualquier sociedad que se precie como tal, conlleva a la autodestrucción.

El lenguaje de la juventud, la de hoy, va asociado a la innovación, sirva o no, están sometidos a la presión de los inventos que otorgan el sello de autenticidad en cuanto a la sociedad misma. O eres portador de esos símbolos o no existes. Al menos que te llames “clase marginal”. Pues la solidaridad en la pobreza es de todos bien sabida. Tema otro del que hablaré en su momento. No, no son los jóvenes, y tal vez tampoco los padres, es un sistema económico que sólo entiende de beneficios que a su vez, sólo beneficia a unos pocos. Pocos que se van turnando según el mercado de la idiotez y además reinante, No sólo son clientes, tanto padres como hijos, sino que además víctimas y esclavos de un callejón sin salida al que nos vemos sometidos todos. En este caso ya no es importante el rey sino el reinado que funciona por sí mismo.

Creo que la solución puede ser la pluralidad en todos los órdenes, de la suma de todos los países de la tierra, de la suma de una solidaridad integral y que nos conciencie a todos que lo importante es sobrevivir en equipo, salvar el planeta, salvarnos. Donde el futuro sea un más allá en la comprensión de la vida, el hombre es un fin en sí mismo. Y seguir pensando y reflexionando para que tarde o temprano nazca de nuevo; la humanidad y de ella el hombre. El hombre no del futuro, pero sí del presente, pues sin presente pensado por todos no será posible.

Peatón

viernes, octubre 17, 2008

Agua, chocolate, y un te quiero...

Estoy preso en el torneo de mi conciencia. Seamos optimistas, quién se atreve de nuevo a amar? Cuando tenía yo 10 años me vino a visitar el futuro, y cómo podía yo imaginar que me invitaría a un viaje al pasado que no recordaba. Desde “el hoy” creo que casi todos nacemos predestinados a un devenir, que a pesar nuestro podemos aceptar o no, pero el sino existe.
Le pedí a los cielos y al viento que no me condenaran a ir desolado y pálido a tu encuentro. Me concedieron tu existencia pero al mismo tiempo saber que jamás te tendría. Nunca ,como en ese momento me sentí tan Ulises. Retando al universo y a cualquier Olimpo conocido o no. Pero los cantos de sirenas existen, y los monstruos de las mentiras también. Ya no soy el mismo que conociste, ahora la nieve cubre mis pensamientos. Y mis arrugas son surcos, pruebas de los caminos que hube de atravesar. Mis debilidades emergieron, y mis flaquezas casi me hunden, pero de mis mayores aprendí que la verdad, tarde o temprano flota y me agarré a ese salvavidas. Seguir siendo yo a pesar de las dificultades. Siempre te queda esa mirada azul en el espejo que te permite reconocerte.
“Tú en el alto balcón de tu silencio,yo en la barca sin rumbo de mi daño, los dos perdidos por igual camino, tú esperando mi voz y yo esperando. Esclavo tú del horizonte inútil, encadenada yo de mi pasado. Ni silueta de nave en tu pupila,ni brújula y timón para mis brazos. En pie en el alto barandal marino tú aguardarías mi llegada en vano. Yo habría de llegar sobre la espuma en el amanecer de un día blanco. Pero el alto balcón de tu silencio olvidó la señal para mi barco. Y me perdí en la niebla de tu encuentro-como un pájaro ciego-, por los años.”
Recorrí las calles de mi ciudad, las calles de la agonía, de la soledad y la tristeza. Pero lo peor fue recorrer el camino del recuerdo donde todo me decía; “amor mío, tú no estás”. Según dicen diosito es bueno y se apiada de los pillos, y me sujeté a esa frase, y ángeles terrenales se cruzaron en mi camino. Tranquilo, cuenta con nosotros el dolor irá pasando, tranquilo, no estás solo. Y aprendí cómo la calidad humana es capaz de superar estos acontecimientos y rehacer lo que parece terriblemente destrozado. El amor existe, me dije, lo siento y ahora lo recibo en forma distinta.
Para contarte estas cosas sólo lo puedo hacer a través de lo que me vuelves a dar; tu amistad, tu sonrisa y que tienes a bien volverme a saber y leer. Y no creo que uno reciba lo que da, no, ya no lo creo, pero sí que todo se transforma, que la gota de agua, vuelve al cielo y el viento se le lleva para arrojarla de nuevo. Que contigo fui arco, flecha y diana.
Yo no lo sé, no, si una “diminuta” gota de amor será suficiente, desde las distancias, desde los olvidos, qué de lejanías nos ganamos pretendiéndonos abrazar, ya no lo sé, pero sí sé que el universo, por fin, oye mi sonido, que no es otro que este corazón que te amó, te ama y te amará, como lo manden las fuerzas del cielo o no. Por siempre yo Ulises…contigo…
Diminuta, dime que te he vuelto a encontrar....

Juan Antonio

jueves, octubre 16, 2008

Si no puedo escribirlo es que no lo entiendo...

En el amor ¿el tiempo puede ser cíclico o lineal? Regeneración y renovación en el amor, tengo mis serias dudas, sobre que fuera tratado a lo largo del tiempo de la misma manera, como lo contemplamos hoy en día. La pregunta o imagen es la siguiente; el hombre delante del amor. Sus reacciones, sus relaciones, sus objetivos, sus respuestas.
"El desorden renace sin cesar y lo mismo hace, por su parte, el orden ... una sociedad se autoproduce sin cesar porque constantemente se está autodestruyendo".
Y porqué no en el amor, autoconstruyendo, los dos. ¿Quién soy y a quién pertenezco? ¿De dónde he venido y adónde volveré? Eres tú la patria que tanto busqué ? O, de la que tanto huí, nunca se sabe.
Para escribir el amor, entonces, desde qué lugar lo hago, desde lo que yo quiero, desde lo que doy, desde lo que espero recibir, qué grado de exigencias conllevan estas preguntas.

“Yo un día diseñé una mariposa, pero mira,
cuando la acabé, echó a volar,,y me dijo...en
el cielo te espero…” (Peatón)

Entendí lo de su vuelo, pero me quedé con las ganas que me explicase de qué cielo me hablaba. Si la mariposa tomó conciencia de “su cielo”, porqué yo no, porqué espero lo que sólo llevo en mi interior. No hay nada más triste que un hombre sin canción y sin mujer. No hay nada más triste que no saber dónde queda nuestro cielo. No hay nada más triste con soñar que vuelas y no poder volar.

“Perdone señora,
por su sueño
reducido a la felicidad
y gracias
por los servicios prestados.”

Qué ruido más extraño el pestañeo de la nada. La verdad me ha reducido al silencio. Compañera de viaje dime tú si esto es el preámbulo de mi cielo..¿lo es? Una soledad abstracta en la existencia, no fácil de definir como existir, ¿en cual forma, identidad? Silencios y ecos de las pocas amistades que quedaron.
Porqué hoy tengo miedo al devenir sabiéndome triunfador de mi soledad, porqué…¿Hay alguien ahí fuera? Alguien que me quiera acompañar, hasta que desaparezca el miedo, si es posible, nada más…Hoy, día poderoso, percibo extremos de conciencia de algo salvado para permitirme vivir. Pero tengo miedo. Sabré de nuevo acostumbrarme a vivir…No creo que el miedo sea la única forma de vida…no, no lo creo..
Por cierto, el miedo, es lineal o cíclico....

Peatón

martes, octubre 14, 2008

¿Qué camino tomo para volver a África?

No te dejes impresionar y mucho menos engañar, no lo hagas, aunque la vida vaya en serio. Valorando aquello en lo que crees por encima de todo. La esencia de tu vida. No, no te rindas, no dejes que te tatúen con el código de barras; “incluido”. Es tu libertad tu pensamiento. Lo que lleves en tu maleta, puede que sea poco, pero quién mesura la autenticidad. Si es que aún saben que existe. Dicen que la ilusión no es más que un concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. Y yo te digo que no hay nada en este mundo que valga la pena si no se hace con entusiasmo. Y menos aún, tu vida. Dale a tu vida la ilusión que siempre soñaste, embárcate en las naves del arco iris y vuela. Quién te detiene, sigue, sigue volando, soñando, ilusionándote, sigue siendo ese niño o niña que siempre fuiste.
Una pasión, un proyecto, objetivos, medios mentales a tu alcance para conseguirlo, ¡dale a tu vida sentido! Cabalga por las crestas de tu día a día, el día se hizo para el hombre y no al revés. Tus pasos, tu manera de caminar, música viva tu pensamiento y tus acciones el reflejo de eso que llaman corazón. No hay más ficción que todo lo que nos han echado encima desde el neolítico. Somos nómadas, eres el héroe de tus silencios, despega. Hagas lo que hagas, incluso si haces lo que no deseas, cámbialo, pero que no te arrebaten tu integridad, tu sonrisa, tu esperanza que todo puede ser mejor, que todo va a ser mejor. Dale a tu calidad imaginaria el respeto que se merece. No son las cosas, no, no lo son, es el sentido que le demos en cada momento, las cosas no pueden tener sentido en sí mismas, y si es así, aprende a mirarlas.
No te dejes abatir por la nave del “tengo que volver a ser “yo”, ¿yo? ¿Qué yo? Existió alguna vez ese “yo”, no, no me lo creo, pero sí existió lo que querías ser y has postergado durante todos estos años; tu tiempo. Cuánta gente se deja llevar por un espejismo de optimismo; “ahora que las cosas me van medianamente bien, lo último que haría, sería ponerme a pensar. No, no lo pienso hacer.” Aprende, eso sí a valorar las armas que tienes, son tantas esas armas. Piensa bien cuáles son, existen. Te llamen como te llamen o lo que te llamen, es lo mismo, la vida te puso nombre. Aprende a llamarte por tu nombre. ¡Grítalo! Y te oirás.
He recordado los caminos a mi tierra natal, ¡por fin! La amistad, el compromiso con las libertades, la solidaridad, el futuro de que todo es posible, y por eso sé que somos capaces de lo imposible. Y para este viaje no necesito adornos. Con la sencillez y la humildad me bastará. Regreso, no a lo que quería ser, sino al que siempre fui. Mis sueños y yo, compañeros eternos en este viaje que tarde o temprano me llevarán a mi África.
Una vez miré esa línea donde mar y cielo se juntan y soñé. Y pedí un deseo; llévame pensamiento a ese lugar. Y recorrí mundos, universos, recorrí mi tiempo sin encontrar absolutamente nada, y no sólo eso, sino que para mi desgracia perdí aquella mirada, mirada de esperanza, y de ilusiones. Me perdí en los viajes que van a ninguna parte. Pero mi cielo siguió siendo azul, y mi corazón sólo entendía de sentimientos. Y así hoy, puedo volver, al balcón originario de aquella primera mirada, donde de niño me dije, que habrá al otro lado, sin saber que lo más hermoso de mi vida lo tenía justo a mi lado. ¿Por qué nos lo cuentan todo siempre al revés?
Regreso Ítaca, África, mi alma, mi espíritu, mi única piel , regreso a ti, mi mirada...

Peatón

sábado, octubre 11, 2008

¿Queda alguien honrado?

Escribiré un diario que sirva para todos....Para fijar un tiempo que no quede, que no vuelva, Y cerraré este ciclo, árbol de esperanza, que me atormenta y, vámonos a otra cosa.Lo he comprobado, la vida, la que sea, me da igual, se construye, se forja.Y lo mío no es más que una experiencia universal, eso sí, nunca olvidando mis raíces africanas.
Una experiencia amarga, muy a pesar mío. Nunca debí abandonar las murallas de África. De l'aire, de l'aire..aire, necesito respirar aire puro..
¿Cuántas realidades paralelas, a mi vida, he debido inventarme para no caer en la estupidez humana?
Una persona reflexiva que cree en la utilidad de un comportamiento cívico.
Y, sinceramente, esta sociedad, siempre me desbordó. ¡Qué pandilla de gilipollas!

"esos fantasmas cómplices/que escondieron
debajo de las sábanas/ mis sueños infantiles".

Qué tediosa y aburrida es la sociedad de hoy en día. Una persona reflexiva que cree en la
utilidad de un comportamiento cívico. Y te llaman "Loco" Y si estoy loco, qué le voy a hacer...
En esta sociedad ya nadie tiene un mensaje que enviar, ni una palabra, nada, a menos
que se trate de interés, puro sexo, envidia o chismorreos…
Perdona siempre a tus enemigos. No hay nada que les fastidie más. No hay nada mejor que pasar por idiota a ojos de un imbécil. La maldad no necesita razones, le basta con un pretexto. Pero de nada sirve, siguen ahí, y la solidaridad la conocí en otros lugares. La solidaridad llevada a su máximo exponente.
Pudiera ser que hoy sábado abordo las divagaciones de un loco, la verborrea de un bohemio acabado en sí mismo. Un resentido con la sociedad sorda y estúpida, pero nada que ver. Y además, ahora que lo pienso, ¿a mí qué me importa? Sí la psiquiatría se está forrando y los psicólogos van en el mismo camino, los filósofos callan, los sociólogos, están demasiado ocupados, y los demás; los que piensan, no aportan soluciones, pues no seré yo quien me meta en esta historia, la cual, pensaba yo, nos interesa a todos.
Esto no va con nadie; “a mí no me jodas, ya lo hace TV”. “Mis hijos no tienen problema alguno, esos son los hijos de los otros”. Sí, un conformismo, un desinterés inaudito. Pandilla de desinformados. Pero tan difícil es ponernos de acuerdo, luchar por el cambio, resistir ante tanta barbaridad financiera con bandera capitalista.
Cómo explicar, hacer entender, que tarde o temprano, esta mala gestión de “los que mandan” nos afectará a todos. La actitud pasiva de quienes piensan que tarde o temprano todo pasará y que mientras no les afecte, y a quien le afecte que apechugue, que se joda. Pero no nos damos cuenta que si no somos solidarios con los que llegan en pateras, con las hambrunas, con la mortalidad infantil, con los sin patria, etc. En cuestión de tiempo volveremos a lo mismo. Aunque sólo sea por prevenir, aunque sólo sea por poder decir; esto no me pasará a mí.
¿Qué hacer? ¿Qué podemos hacer? Muy sencillo, como primera medida dejar de consumir lo superfluo. Pasar de las modas, de lo puramente aparencial, de lo que sólo decora. Volvamos a la esencia. Compremos lo que necesitemos (para sobrevivir) y nada más, al menos mientras dure este caos. Y en cuanto a las hipotecas, pues muy bien, no puedo pagar, volvamos a hablar y si no es así, llévese el piso o métame en la cárcel, a ver quién es más chulo, Compremos lo que necesitemos (para sobrevivir) y nada más, al menos mientras dure este caos. Y en cuanto a las hipotecas, pues muy bien, no puedo pagar, volvamos a hablar y si no es así, llévese el piso o métame en la cárcel, a ver quién es más chulo, su prepotencia o mis necesidades básicas.

Son tantos los que se han quedado en el camino, tantos, que no habría tierra para enterrarlos, se los tragó el mar. La solución ha de venir de arriba, estamos de acuerdo, pero mostremos nuestro enfado y que paguen los que se enriquecieron sin pudor alguno a costa de los demás.
¿Dónde coño se han escondido los
sindicatos??
¿Dónde?
¿Dónde se ocultan los hombres de izquierdas?
¿En cualquier ayuntamiento, donde hasta al
arquitecto meten en la cárcel por ladrón?
¿En qué momento el fraude y la corrupción se
convirtieron en Norma?
¿¿¿¡Es que no queda nadie honrado!?????
¿Alguien que sepa lo que significa REVOLUCIÓN?

Peatón

miércoles, octubre 01, 2008

Espera,por favor, una cosa más...

He de irme amor. Lo sabes. Ya nada queda entre nosotros. Nunca intentaste esa palabra que tanto esperé; “quédate”. Cuando llegaste a mi vida, cuando me dijiste, “sé que eres tú”, ¿a quién engañabas amor? Andaba yo entonces por los abismos de los límites de mi existencia, casi a punto de arrojar la toalla. Y lo murmuraste; “he venido a salvarte”. ¿De qué, de quién, amor?
Sí, debo decírtelo, así al menos me salvo yo, en mi soledad. Me arrancaste el poco amor que me quedaba. Yo que tantas veces perdí, de ti, no me lo esperaba. Tantas veces perdedor, tantas veces en las naves de la decepción. Pero, es cierto, me hiciste creer de nuevo en el amor. Y eso es de agradecer. Me devolviste esperanza por amor.
Me acomodé a tu vida, a qué negarlo, pero sólo me movía una ilusión; amarte, quererte, y sentir también, que tú me querías. Como ese niño con zapatos nuevos, hasta entonces descalzo, a quien le han devuelto la alegría. Así, así me tenías. Y ya sé que todo esto sólo me importa a mí, pero sólo Dios sabe cómo necesito decírtelo.
Después, las distancias entre tú y yo fueron otras. Yo intentaba el hueco que me ofreciste en tu vida. Ese espacio que tantas veces me llamó; “vida, mi vida”. Y tú te dibujabas, de la mejor forma que pudiste, un mundo extraño, ese mundo que yo llamo, “las lejanías”. Tus espacios eran estudiados, aquí sí, aquí no. Y yo, que al comprobarlo, me sonreía. Esperaré un poco más, me decía.
Como ciega el amor, madre mía, cómo ciega. Pero me reconocí sólo en lo bueno que me ofrecías, pensando que, tal vez, algún día cambiarías. Que sabrías reconocer que el amor bonito lo tenías conmigo, y no esas otras cosas tan raras que buscabas y no encontrabas. Qué de historias te escuché. Yo que en ninguna de ellas estaba.
Pero tengo que reconocer que a través de ti recordé lo hermoso que es amar. Aunque la otra persona no te quiera. Los días se hacían cortos, las ilusiones, por todo, por nada, qué de sonrisas, qué entusiasmo, cómo no agradecértelo. Por eso esta carta, ¿la última? Para decirte adiós, para decirte que me voy, triste pero feliz, de haberte sabido, de haberte encontrado y que de una manera u otra, aunque ya me hayas olvidado, me llevo lo bueno de ti, aunque sea poquito, pero ese poquito, hizo de mí, un corazón enamorado.
Sigo siendo el mismo, el de siempre, ese bohemio, soñador y del amor enamorado. Ya no sé muy bien qué me depara el destino, no lo puedo saber ni quiero. Y mis fuerzas han menguado, incluso la gente de este pueblo dicen; este hombre hay que ver cómo ha cambiado. Qué sabrán ellos de cómo se esconde, aunque sea en la tristeza, un corazón enamorado.
El legado de mi destino aún no llegó, he de creerlo, pues así están las cosas, y seguiré esperando. Con calma y esa paciencia que heredé de mis mayores. Por cierto, mis ojos cambiaron de color, ya no son azules, ahora casi siempre andan medio cerrados. Estoy seguro que algún día perderé el miedo a la luz. La recuperaré.
Me voy, sólo quería que lo supieras, no sé si lejos, no sé si cerca, pero te lo tenía que decir, que aunque no lo quieras saber, yo de ti sigo enamorado. A pesar de todo el daño que me has causado.

Peatón

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