Cuidado,el mal y su gente existen..
Son el claro exponente de "la fragilidad del ser humano, disfrazada de violencia y seguridad" El lado oscuro de unos personajes "dueños y guardianes de un secreto confesable o inconfesable, oprimidos dentro de una atmósfera fantasmagórica.
Espectros de sí mismos. Todos viven un momento crucial en su existencia: un encuentro, una llamada… algo decisorio. Creen en la posibilidad de que alguien viva imbuido en una situación de desgracia y llegan a pensar que eso se puede contagiar. El mundo para ellos es tremendamente hostil y buscan el olvido para alejarse de la sociedad. Agredir, atacar, insultar.....No consiguen salir de sus amarguras. Héroes de sus propios fracasos...Poseen una capacidad asombrosa para reflejar el lado más oscuro del ser humano.
Me empeño en la humanidad, lo sé, pero qué otra cosa hacer. El peso de la moral sobre el individuo, el amor, la vejez, el sentimiento de culpa, el paso del tiempo, la muerte, el mundo laboral, la crítica al poder, al terrorismo, a la injusticia venga de donde venga. Me he acostumbrado a ser un inconformista incluso con los del otro lado, y con los que se asemejan a mí. Tal vez, porque el mayor de los peligros, sea callar, callarnos ante la injusticia, mientras no nos afecte.
Hablamos de crisis, hablamos que siguen llegando emigrantes a Europa, hablamos de que nos dejen en paz, que lo único que queremos es un sistema que funcione, un encuadramiento lógico que ampare nuestras vidas, unas leyes que funcionen para todos. Hablamos de religiones, de un terrorismo ancestral, hablamos, hablamos, la casa se nos cae encima y seguimos hablando. Hablamos de lo mal que nos va, pero no hablamos de esos otros a los que les va peor.
A estos héroes del fracaso si todo se les hunde, les da igual, claro está, si no se hunden solos. Y es que ya no son, dejaron de ser hace muchísimo tiempo. Y necesitan del veneno angustiado para reconocerse. Los insatisfechos de agonías, envidias, celosos de cualquier felicidad ajena. Los exiliados del amor, los cobardes ante la verdad, los vampiros de sonrisas ajenas, sí, no te dejes atrapar por ningún monstruo que reúna estas características, se llaman; los sinceros, los que lo dan todo, los que nunca rompieron un plato, pero, es cierto, jamás fueron capaces de reunir una vajilla.
Sus vidas no son más que los fragmentos rotos de tantos espejos, donde nunca tuvieron el valor de mirarse; su propia verdad.
Peatón
P.D. "Cuando reflexionemos sobr nuestro siglo XX (XXI), no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas." ( Martin Luther King)


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