lunes, octubre 20, 2008

Anoche soñé Las Pleyades...

Mi mente divaga por Las Pleyades…(palomas en griego)
Las reglas del universo explicadas por unas palabras sencillas y elegantes. Números con forma de versos que nos hagan ver la escalera hacia un mundo mejor. ¿Se puede predecir todo con certeza? “La naturaleza se deja observar pero con Dios es distinto, sólo nos pide que busquemos un poco más.” No, nos rindamos al mundo de las probabilidades. Es posible viajar a través del pensamiento, y si lo es, porqué no a través del tiempo y del espacio. Somos viajeros espaciales. ¿Contiene el pasado la verdad? En un puñado de arena diez mil granos, qué nos dicen esos granos, pues, que la naturaleza a cada instante, la sabremos observar, si nos detenemos un instante. Los pecados de la memoria desaparecerán y un día nuestros errores serán menos, en nuestros espacios, en nuestros límites, en nuestras posibilidades.
La búsqueda de las dimensiones ocultas que aún nos quedan por revelar. El libro de la tierra no es más que la tierra misma, aprendamos a observar este maravilloso libro que nos han otorgado y aprendamos a leerlo. Con paciencia, con humildad. Tenemos todo el tiempo del mundo que nos ampara. “Nada de lo aquí escrito en este libro llamado tierra nos pertenece. Si hubiese alguna pertenencia, sería el lazo de Amor con el cual se han atado tantas bellas flores del conocimiento que son ofrecidas a la humanidad como un ramillete de Servicio.”
Lo que debería servir a la evolución de la humanidad hacia ese “más alla” heredero de nuestras generaciones futuras. Conscientes de nuestras imperfecciones, de nuestros errores, de nuestras debilidades avancemos unidos, asidos de la mano, es la única manera…todos juntos…”Podría ser más cómodo no equivocarse nunca que errar muchas veces. Pero sirven mejor a la Humanidad los hombres y mujeres que por acertar una vez aceptan los inconvenientes de equivocarse mil…”
Las Pléyades son un puñado de estrellas muy jóvenes. Se formaron hace apenas 100 millones de años, durante la era de los dinosaurios en la Tierra, a partir del colapso de una nube de gas interestelar. Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que nuestro propio Sol.
Nos podemos acercar, nos podemos iluminar, sobrevivir, que nadie vuelva a pasar hambre, que las enfermedades paren en la medida de lo posible, que el becerro de oro sea destruido de una vez, ( el punto interés) . Acercarnos a la verdad de la humanidad un poco más. Podemos hacerlo, podemos. Salir del infierno de la infelicidad, nómadas, sí, guerreros, sí, viajantes del espacio, sí, pero con único objetivo; la verdad de nosotros mismos, y por bandera, la libertad.

Peatón
P.D. Os he de dejar, creo que me despiertan…

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