Carnaval de recuerdos y amor
La vida es puro teatro. Y en este circo algunos son comediantes y otros actores.Creo que todos necesitamos, no sé si a diario, un autre regard sur la vie. He paseado por las calles de mi pueblo marinero mientras pasaba la comparsa o el desfile. Ha sido divertido, todos disfrazados, música, risas, serpentinas, pitidos ensordecedores y lo más bello de todo, la sonrisa de los niños. La mirada de sus padres y abuelos. Me emocioné. Como dice un escritor francés; "L'instant est un cadeau extraordinaire".
Mientras observaba, contemplaba, escudriñaba cada detalle de lo que pasaba ante mi, sin percibirlo, intenté buscar mi lugar. Busqué desesperadamente en el armario de la memoria, y sólo encontré el de "oteador". Bueno, aunque ya lo lleve puesto, lo superpondré a esta piel que en estos últimos años he conseguido - me dije -. Y así lo hice.
De pronto, se depositó sobre mi hombro una mano, me giré y sin darme tiempo a reaccionar, me besó los labios y me dijo: "Hola amor, soy yo". Yo había cerrado los ojos, y al volver a abrirlos sintiendo ese cálido beso me volvió a decir; ¡perdón, le he confundido con mi novio! No se preocupe, me ha gustado le contesté sonriendo y la ví marchar apresuradamente.
No salía de mi asombro, y la sonrisa no desaparecía de mi rostro. Volví a mirar el paso del desfile. Ya no había nadie, se fueron todos. Todos salvo un niño y una niña, en el centro de la plaza, no tendrían más de ocho años, que abrazados continuaban bailando solos. Fui capaz de leer sus mentes y oir la musica, como por ósmosis; "Somos novios, sólo novios".
Y seguí caminando por las calles de mi pueblo marinero, preguntándome sin encontrar la respuesta, porqué Dios nos hace libres....
Hasta más leer amigos míos
Juan Antonio


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