No era propio quererte...
¿Eres tú? ¿Eres tú quien me impulsa....inquietándome, a seguir con esta historia? Lo sé, no hay respuesta, no puede haberla, esa es su profundidad y su sentido. Ignoro qué o quién me trajo a este recuerdo, a esa caricia en la carne abierta. Quería irme ya, pues mi memoria está vacía de palabras y mis sueños se niegan a despertar. Qué se necesita para recordar la palabra "amor", ¿qué se necesita? Aquí donde estoy la palabra se agota, y la voz se adelgaza en un largo vacío. Aprendo a estar a solas. Sufrir sin motivo, llorar porque sí. Irme y llevarme un doctorado en "impotencia".
Yo no quería escribir nada, sólo quería vivirlo todo. Alcanzar aquel sueño que me negaba y niega su presencia. No, no amor, no me aparté de ti; nos apartaron. No era propio quererte. Aunque existiera una razón de amor y amar. Y entonces le dije adiós a todo. Sí, lo sé, todo se va, la adolescencia, las edades, todo, menos lo que permanece.
Hoy vino tu recuerdo con avaricia, a la hora de siempre, ¿cómo, amor, vivir, sin los dos? Recuerda que nos faltó un espacio, y sabes, lo sabemos, que ya nadie vendrá. Quiero que lo sepas, se va haciendo tarde, inmensamente tarde para inventar de nuevo lo que soy. Han violado incluso mis silencios.
Ya no recuerdo aquellos días de espaldas al reloj. Cuando la mar me daba su poesía en el azul confuso de los atardeceres, en mis sueños de niño, y en mis sueños de después. Ahora, los sueños yacen al borde de los caminos, ahora quedan muy pocas preguntas que me atreva a responder. La tormenta de dudas y vacilaciones, en torno al enigma del amor, desapareció.
"Llámate tú. Sé música de tu propio instrumento,
color de tu pintura, cincel en la madera
de tus sueños. Dibuja lo que quieras decirte,
escríbete tu historia, escúlpete en tu piedra."
Aprende, como yo fracaso, a estar a solas. Por mi parte, cuando llegue mi hora buscaré caracolas que te lleven mi eco, que te acerquen mis labios, y si la espuma crece, serán palabras mías, un telegrama que te diga; yo aún te amo. Amarnos fue nuestra única tierra, donde nacimos, donde pisamos.
Juan Antonio
P.D. Me hablan de no sé qué final, de no sé qué mundo.
"Bueno,
que se termine el mundo,
dame el anzuelo de tus dedos,
que soy un pez."


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