Naturalezas del Silencio..
De naturalezas silenciosas...
"Dios es el silencio del universo"Desde una isla continental de cuyo nombre no quiero acordarme, como patria la soledad y mi casa son los pensamientos. Pienso que la vida son salas que nos enmarcan, que nos encuadran ( pero, no ordenan), que la vida son los momentos vividos hasta el presente. Presente que me hace escribir intentando la calma. Se abrieron las ventanas para dejar paso a vientos que desnortan. La vida no es más ( en aquel entonces) que este viento que me empuja, lo quiera o no, hacia el abismo donde te hacen pensar que ya todo es tarde. Soledad, caos conceptuales, desorden en los pasados, cascadas de agua helada sin fín, ¿cómo salir?
No puedo sino vivir cada momento ( yo que jamás creí en el tiempo), luchando contracorriente, arriba, abajo... Un paso, silencio, la vida quiere, la vida se reinicia, busca, busca el punto de partida. ¿Ha valido la pena? Defender una verdad (oculta), donde sólo sobreviven los tiempos del corazón o lo que queda de él. Corazón que ahora puede ver más allá de los límites del concimiento, más allá de todos los sueños vividos o imaginados. Mi soledad y yo, esto soy, esto es lo queda de mí. No fuí a encuentro alguno, sólo quise huir, provocando caminos de desolación ante tanto horror, ante tanta mentira.
No siempre soy igual en lo que digo y escribo y todo es cuestión de silencio. Pero, sigo creyendo que el sueño que imaginé dentro de otro sueño, se hará realidad. La patria del amor no me cerró sus puertas, sólo me advirtió. La mar, la mar sigue siendo mi único tiempo, ola tras ola, calma y tempestades. ¡Qué hermoso! Ver como el mar se alimenta de las lluvias. ¿Has llorado alguna vez quedamente? Ven conmigo, descansaremos a las orillas de la mar, nos sentaremos, desnudos de todo y de nada, al sol. No sé qué es la naturaleza (la del silencio), pero aquí estoy intentando cantarla.
Noto cómo resbala la lluvia por mi rostro, por los surcos de mi vida y yo le pregunto; "¿Con qué podría retenerte?". Cuando mi alma era pura no pensaba. Ahora lo sé, lo que mi corazón ignora es lo que quiero poseer. ¡Cuántas batallas perdí! ¿Será así como se escribe la tristeza, en este agrío vaso de la soledad? No, la guerra sigue, lo sé, mi dañado corazón, el humo del pensamiento, todo me lo recuerda, la guerra sigue. Y no tengo más que esta vida que me vive, si he abdicado de mí mismo ya no seré nunca "rey".
Ya sé de donde nace el mar. Si algún día me reencuentras pídeme que te lo cuente, hoy no, hoy no puedo, hoy estoy en la sala de las naturalezas silenciosas, y tengo en mí todos los sueños de mi universo. Tal vez haya vencido, tal vez quede poco para llegar...¿Adónde?
Juan Antonio
P.D. El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente".
(Pessoa)


<< Home