Hace tiempo...¿tiempo?
Hace tiempo que no te escribo, a ti, directamente a ti. Quiero que lo sepas, ni te olvidé ni te olvido. No fueron las cosas del querer, pero sí las de la vida las que me apartaron de ti. Por eso hoy yo te escribo. Dejas pasar los tiempos, te vas. Sabes de qué te vas, y duele, pero no adónde. Y, aunque ya no le interese a nadie más que a mí, yo te lo digo. Ni te olvidé ni te olvido. Necesito esta carta, contarte lo que sentí y siento, lo que contigo viví. Niña, lo que sólo tú me hiciste vivir. Cuántas veces grité en mis noches oscuras, ¡te quiero con locura!
Esa manera tuya de ser, de hablar, esa tímida sonrisa, sólo tuya. Contándomelo todo, como diciendo, ¿a qué esperas amor? ¡Ámame! Se va calmando el corazón, no el amor, lo sé. Y no me lo pienso negar, te amé y te amo, por eso vine, por eso estoy aquí, con nostros, recordando. No vengo a perturbarte. Acéptame sólo eso te pido, esta confesión. De un hombre que al recordarte sonríe. "Hay placeres, hay pesares, hay glorias, hay mil dolores." Será la primavera, noto cómo me baja la sangre por las venas. Qué hacer si de repente descubres que necesitas esta carta, saber que te esperé cada noche desde antes de acostarme.
¡Ea! Que la noche de nuevo me ofrenda ese tramo de silencio, al descubrir que ya no te tengo. Y vuelvo a escribirte, por eso, por eso te escribo, porque yo te quiero. Esas cortísimas horas que recorrimos juntos, adónde habrán ido. Desaparece la calma de la noche y las mareas me traen historias de náufragos. Pero esta noche no será, esta noche estoy contigo, residuo de aliento para alejarme de la tormenta de aguas profundas. Cómo se mata un deseo, cómo se muere antes de vivir.
Recuerdo cuando me llamabas por mi nombre, siempre se enlazaba con el tuyo. Recuerdo que te quise como ahora te estoy queriendo. Recuerdo tu tierra, que aguza mi deseo por la vida y por lo vivo. Cómo necesito acariciarte ya sin palabras.
Yo quise un azul inmenso, donde ni tierra ni mares, ni el aire ni el sol, ni dios, pudieran robarte de mi amor. Hoy lo único dulce en mi habitación, tu risa ( vela), y su temblor.
Juan Antonio


<< Home