lunes, mayo 11, 2009

Tras la pista del sueño perdido

Aflora una emoción, ajena a cualquier tiempo, y me recuerdo derrotado pero no vencido. Y es que no puedo dejar de recordar, amores, traiciones, personajes, historias, pensamientos, creencias, religiones y porqué no, el dilema de la vida. Hoy noto cómo las distancias y ausencias me contemplan, intentando igualar mi vida al pensamiento. ¿Morir es fracasar? Estas ráfagas de emociones dispares me hacen viajar en el tiempo, un tiempo donde sólo una vez supe para qué servía el amor. Inauguro, por fin, mi exilio interior, sí, lo sé, me ven aparentemente frívolo, pero siempre fui íntimo y profundo. De un país inconcreto de una época indeterminada.
Reconozco la importancia de nacer en "África", allí aprendí a pensar como los poetas y a expresarme en otras lenguas. Pero mi país ya no existe ( donde mi primaria y mi bachiller), ahora no es más que una tierra sumergida en el mar de muchos corazones rotos. Ahora es una tierra que sepulta y esconde mis orígenes, mis alegrías e ilusiones más bellas, allí se fraguó mi primer amor. Amor que me atrapó en una trampa dulce, trampa que se convirtió en mi único refugio; amor platónico, amor imposible per se, amor romántico.
Sólo el horizonte, aquel horizonte de playas doradas, me enseñó cómo poner alas al deseo. Y me sirven, hoy en día, para huir, de todos los caminos pensados pero que jamás inicié. Inmerecedor de todos los amores posteriores que llegaron a mi vida, a lo largo de toda mi existencia. Lo digo de manera sosegada, serena, contemplando un pasado en gris. Dividida siempre el alma, dos lugares, ocaso y orto, ¡qué extraña es la vida! Cuando la observas desde los pasados. "Cuando uno es joven se imagina porvenires diversos. Se va haciendo mayor y lo que imagina son pasados posibles".
Pero las carencias son un arma poderosa para evocar y revisitar emociones. Mi única manera de lograr superar el destino, mi destino, claro está. Terco corazón mío, sumiso hasta la rebeldía, que no se conforma con vivir sin amor. ¿Porqué son tan atractivos los azares del olvido?
Dime, alma mía, ¿cuándo dejé mi vida atrás?
Yo quería saberte conmigo, a mi lado, respirarte, tomarte de las manos y quererte, yo quería contigo el sueño de la historia de amor. Y fíjate, ahora me veo de nuevo abligado a crear mi propio mundo. Escribiendo sentimientos por si a alguien le sirven de consuelo. Querida alma mía, yo lo sé, porque tú me lo enseñaste, las campanas tañen, las campanas sueñan.
Aunque esto lo diga de rodillas y el corazón orgulloso y altivo, manchado de chocolate.

Juan Antonio

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