Mis tiempos y mi paciencia...
"Hay que vivir como se piensa, si no se acaba por pensar como se ha vivido".
Debo aprender a mirar de un nuevo modo. Aprender a confiar de un nuevo modo. Aprender a vivir continuamente. Aprender a mirar como si el mundo se estuviera haciendo. Nunca cederé. Nunca. Simplemente me gusta mi trasnochado corazón, mi tozuda locura. Simplemente. Me gusta ser así. Mi reserva natural; el conocimiento. Pasen, pasen de largo, es peligrosa esta reserva; vivir como se piensa. Sabiduría, ¿dónde estás? Ya no te siento. Todo se borró. Tiempo atrás, vida atrás, me recogí en mi propia sangre, y aniñé mi esperanza para crear un futuro. Habito un paisaje solo, yo, mi causa y destino. No, no pienso explicar el deterioro de la carne, ni del mundo, mi mundo, pero sí el perpetuo movimiento del pensamiento. Yo no me aparté de nada, me apartaron; "usos de vida". No quiero seguir huyendo, cuando lo hice, vinieron tras de mi las mismas sombras. Necesito una nueva manera de concebir el mundo. ¿Qué podemos o somos capaces de poseer plenamente?
"El tiempo no es nada si en él no ocurre nada". Cómo me gustaría dar congruencia a los misterios de mi vida, regresar a la razón de amor y amar. La vida disminuye con el tiempo, el mismo amor que tuve ya es otra clase de amor, y en este devenir voy dejando de ser yo mismo a cada instante. Pero, no me abandones paciencia, tú no me abandones. El amor y la vida demandan urgencias, sumergen sus razones de amor en la prisa del tiempo. Era mi tierra africana la que me aguzaba mi deseo por la vida y por lo vivo. Aunque, estoy de acuerdo, deben existir temas más urgentes. ¿Darlo todo por nada? Necesito un diccionario que explique todo lo que experimenté hasta hoy día. Para poder ser, respirar, vivir, comunicar lo que el tiempo y el espacio que me ha tocado en suerte me depara. Qué será lo que divide el tiempo interior del exterior de uno mismo. Nunca alcancé el amor, ahora lo sé, ¿cuándo llega mi amnistía?
No existió mingún proyecto previo, salté al vacío. Como el que intenta cruzar un precipicio en dos pasos. Entré donde no supe y me quedé no sabiendo. Desde donde apenas si me conozco, logro vislumbrar, de nuevo, la constancia, la voluntad de hierro que se niegan la derrota. Pero, no queda sino tiempo, tiempo. No queda tiempo. Queda todo el tiempo. Sin embargo, el hombre que sabe que cruza solo su camino, sabe que cada movimiento genera repercusión y ecos. Porque sabe que el final le contiene, que el fin le contiene, que el fin le corresponde, le disminuye y grava. Este hombre desmordaza su boca, aspira aire y mira, ¿al cielo? A veces, también llora. Pero nunca se detiene en su camino. Sinceramente, ¿me habré equiocado de mundo? Yo que tan sólo quise ser pastor de algas, de peces y corales.
"Ese soñar caminos de la tarde...sin saber adónde el camino me habría de llevar, por esas sendas olcultas que ya no tienen retorno". No sé si la gente se busca y si al final se encuentra, no lo sé, pero yo lo sigo intentando. Me preocupa esta quietud, la que me hace olvidar todos los nombres. Cortinas rosadas alumbran mis ventanas, y el horizonte es rojo...nace la noche.
Juan Antonio
P.D.
"Te tuve en mis brazos.
tal vez te quería,
querer es fácil,
legítimo,
suave".


<< Home