lunes, diciembre 28, 2009

En mundo sólo mío....(Navidad)

La Nochebuena fue fría, inhóspita, apresurada, breves gotas de vino y soledad. Hoy que te escribo, cae la tarde con frío de otro cielo. Qué lejos ya de ti. Aunque tu amor se empeñe en seguirme a todos sitios.¡Cuántas muertes más me esperan! Y descubro lo afotunado que soy; el habitante de un mundo sólo mío. Un olvido que crece, ser como soy, pero además alguien imprevisto. Algo que aún no está catalogado.Me siento, hoy, más solo que otros días, y me miento de nuevo, me vino tu recuerdo muy de mañana. Había algo en el espacio lluvioso de la mañana que olía a tu ternura. ¿será el cuerpo de tu alma? "Ah! c'est bien beau" Esta calma en ti y sin ti. Y me prometí regalarme la noche para de nuevo atravesar tus sueños. Hay que ser valiente (me lo enseñò mi abuela, de la cual heredé mis ojos azules), con uno mismo, con todos los demás y atreverse a escribir lo que uno verdaderamente siente, te lleve donde te lleve; amor o desamor. Pero, ¡hablemos deotra cosa! Tuve fiebre. Tú sabes, me duele por brotes tu ausencia. Aprovecho la tristeza de la tarde y cuento, casi, todos mis pecados. Necesito un abrazo con urgencia, pues le dije adiós a todo menos a la vida. El corazón en el yunque de la ausencia, golpe a golpe, y ampliado en esta vieja copa de mi tarde gris y lluviosa. Qué fácil sería regresar a la vida, encontrarse de nuevo en el principio de todo, tan sencillo como abrir una ventana al mundo. ¿hace frío? ¿hace amor, lluvia, vientos, recuerdos? Nieva. Yo te quise mía. Carne y alma tangibles. Y ahora lo sé, al decidir ser sólo sueño, no te pude poseer. ¿sabes, amor? Esta mañana corrì por las calles húmedas de mi pueblo marinero pidiendo ¡vida! Las gaviotas, traviesas, cantaban; "la mujer ama siempre". Mi pueblo me sabe, me recuerda, me dice, y desata todas mis tormentas. Mi única manera de aprender a darme de boca contra lo imposible. Desnudos los árboles de hojas, demasiada lluvia, todo me inspira; "retírate dentro de ti mismo, sobre todo cuando necesites compañía." Desde mi ventana contemplo el patio ancho, donde van los corazones solitarios. Tengo sueño amor, ¡si tú pudieras desepertarme de nuevo en tu vida! Navidad, ausencia de ti, el amor, verso a verso, incrustra cada latido, cada instante. Lo sepas o no, estás, aquí conmigo. Yo sé tu verdad, y ni el mejor de los sueños nos descubrirá. Preso de un sueño lejano, camina la tarde, por eso ahora te escribo, mientras me queda tiempo, cada vez menos tiempo. He cumplido siglos de tu ausencia y no sé cuántas noches de condena. El corazón clama; si algún día un residuo de aliento me adentrase de nuevo en tu mar. Tu recuerdo, la tarde. Esta tarde es la vida, la esencia misma de la vida. La tarde humedece tu nombre y (lo quiera o no) borra mi vida.

Juan Antonio

P.D. "Ay, madre, no sé amar;
pero por Ella
iría de pie por la mar."

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