Quemar las naves, de eso se trataba...(2ª)
¿Quién soy?
Pues siempre he creido que cada uno de nosotros pertenece a un lugar propio, muy personal. Que lo importante es seguir siendo fiel a tu manera de pensar, rectificando si hiciese falta y procediese. ¿Quién soy? Desde la más tierna infancia sentí la existencia en cada poro de mi cuerpo. La esencia de la vida se aprende a cada paso que das. Sintiéndome parte de un todo que a la vez me inducía a creer que yo también lo era; un todo. ¿mis lugares favoritos? todo aquello que me maravilla, lo que me apasione, como si de un bello juego se tratase, sin daños algunos.
Sentía que viajaba a la velocidad de la luz en cada segundo jugado, vivido, insaciable, queriendo siempre más. ¿Quién soy? El que nació sabiendo que el tiempo no existe, que somos hijos de una memoria no concebida, que tan sólo nos permite un vago recuerdo del vacío, camino hacia la nada más absoluta.
Un lugar donde si te lo propones hallarás el juego universal, eso sí, con todas las ventajas y desventajas que supone pasar por la vida. ¿Somos lo que hacemos?
Me perdí y me volví a encontrar tantas veces como pude imaginar, con plena conciencia de lo vivido. Sentidos, el sentido de las cosas que me enseñó a no pedir, sólo muy poco de todo y mucho amor. ¿Me alabarán por lo que callé? Ni lo sé ni me importa. Mi visión de la humanidad sigue siendo crítica, dulce, comprensiva. Y eso hace que todos los demás me vean como al que nunca le pasa nada y, al mismo tiempo, lo sabe todo. Uno de esos hombres que sólo se parecen a sí mismos. Es cierto, me atreví ( desdichado de mí) a desbordar los límites de mis espacios y tiempos, yo tenía un mapa y un corazón que corroboraban que mi tesoro existía; el amor. Y aquí me tienes tocando fondo, sólo me queda una pregunta: ¿Alguien sabría decirme en que consiste la soledad?
Aunque mi conciencia jamás visitara lugares tan profundos, conseguí resurgir, así pues, todo es cuestión de paciencia. No, no me siento peregrino, pero sí viajero de mi tiempo, un peatón empeñado en el inicio de todos los caminos. Yo no supe aferrarme a cosa alguna, a ti que preguntas, en esta tierra. Voy y vengo lo real a lo irreal en el país (isla) de los místicos.
"Mi única filososía es que algo desconocido está haciendo no sabemos qué."
Agotado, es cierto, de renacerme a cada instante, pero, algo dentro de mí, profundo y hondo me da el rayito de luz que siempre preciso para resurgir.
Juan Antonio
P.D.
Por un instante
Una vida
Por un sueño
La eternidad
Por un amor
la lusión de mis universos
Y yo..
Que nunca pude
dejarte de amar..
(Peatón)


<< Home