sábado, enero 23, 2010

¿Causas y efectos?

En la sobriedad de las carencias, nos hacemos fuertes para no enmudecer. Dime, ¿de qué sirve mentir, para qué la mentira? Te lo digo yo; "nada es improvisado ni inocente cuando surgen las dudas más serias." Pero, es que aún no has aprendido de la capacidad de penetrar en el corazón del otro, ¿aún no? Sólo puedo decirte que viví mi tiempo al humo cálido de mi corazón. Lo creas o no, yo resido en un lugar donde cualquiera puede encontrarme, "encontrarme". Quién hoy en día podría responder a la pregunta quién soy. Te comprendo porque sufres, pero yo también conozco ese dolor. Mis sueños se evaporaron en un extraño desequilibrio metabólico y los relojes ya no se atreven a penetrar en mis silencios. Éste es mi tiempo, el tiempo que, a pesar mío, he de aceptar.
No es agradable perder a la persona amada, como no es agradable perder amigos. "Yo mismo, a veces, sentí la boca llena de arena, y me pregunté si no estaba remedando al triste aquel que daba palmadas para no sentirse solo." Pero, ya se acabaron los días de tristeza y las noches de alcohol. Si supieras a cuánta gente conocí, a cuantas criaturas incapaces de imaginar las estaciones de su martirio. Me podrán exigir la nada, pero que nadie me exija paciencia, que nadie me exija respuestas a sospechas interesadas y sin fundamento alguno. Preguntas que intentan, como corazas, responder y conformar sus miedos, sus vergüenzas y cobardías.
Hoy en día me receto lo siguiente; "Frente a la dictadura del tiempo; la demora". ¿mi secreto? Sólo consiste en detenerme y llamar a las cosas por su nombre. Porque los que nos divide es lo que realmente no expresamos, no nos atrevemos, lo que callamos, aquello que tarde o temprano acaba por destrozar nuestros adentros. Jamás me negué la vida, nunca haré de mi casa la patria de la impotencia. Ya no busco lugar alguno, ya no me importa adónde voy. Pero, sigo teniendo suficiente fé en mí mismo para amar la vida - amarla de verdad, hasta el fondo- y no pienso derrocharla en suspuestos ( que sólo sirven para justificar erróneamente los popios errores) que mermen lo que me queda de ingenio.

"El infierno es lo que los seres humanos nos hacemos unos a otros.
El paraíso es lo que los seres humanos nos hacemos unos a otros.
Ese poco de sombra, ese poco de luz, ese poco de agua, ese poco de afecto."

Dice el poeta; " Las causas no engendraron sus efectos sino otras causas, y así. Los efectos, a su vez, se reunieron y las vieron volar en la distancia. Después, regocijados, fabricaron más causas, unas ojas, otras verdes, azules, amarillas. Las dejaron volar desde las plazas en el ambiguo aire de la tarde."

No permitas que la mentira acabe con lo que queda de nosotros, que te siga gustando lo que siempre te ha gustado, que nunca pierdas tu capacidad de reinventarte. Eso te deseé siempre, eso te deseo y quiero para ti. Y ahora, por si te interesa, permíteme orientarte con este mapa mío que nace del corazón.

Cuando seas consciente de hacer alcanzado el cruce de caminos llamado "Soledad", verás entonces un león con cabeza de murciélago, una serpiente de siete cabezas. Los divisirás en la puerta que da a la caverna oscura de las mentiras. No les mires a los ojos, tú gira hacia arriba, elévate. A medida que notes el ascenso ve desnudándote de todo. No vuelvas la vista atrás, es importante no hacerlo. Pronto verás un cielo azul, un sol amarillo, un horizonte que promete tierra firme. Cuando sientas, a tu lado, el aleteo de la gaviota blanca, oye su canto y te guiará hasta la isla "Sosiego", preámbulo de la península "Esperanza". Cuando llegues a buen puerto y te sepas a resguardo, verás una nube blanca que, en forma de brisa marina te dará mi mensaje ( espero que éste sí te llegue); "no necesitamos mentirnos, se trata de vivir, amor, juntos o no, siempre nos tendremos."
El amor y sus fantasmas. El amor tuvo que ser inventado como respuesta a cierto deseo de relación con los dioses, con la inmortalidad. Sigue pues, amando, a tu manera, pero no me vuelvas a mentir, nunca más

Juan Antonio

P.D. "El capital quiere hacernos creer que somos lo que vendemos.
Pero somos lo que regalamos."

ecoestadistica.com