lunes, enero 28, 2008

Cualqier cosa menos amor...les da miedo.

Dependencia….

Hoy me muevo en el bazar de las decepciones y sorpresas no deseadas. Intentaré hablar con pedazos de palabras ya que de poco me ha servido o de nada, hablar con palabras enteras.

“Creo que los dependientes afectivos no queremos dejar de serlo. Pretendemos encontrar personas de las que merezca la pena depender, lo que además es muy difícil de conseguir. Algunos, seguramente la mayoría, intentan descubrir esas personas de manera insensata o ciega. Inconscientemente acaban instalándose, bien en una relación desdichada, bien en una carrera de enamoramientos y desilusiones. Dependía de mi propia necesidad o de mi idea acerca de lo que es el amor. Y no de persona alguna.”

Un espacio fuera de las circunstancias y miserias propias. Lugares donde arrojar el sufrimiento diario, canalizar la soledad, hacer viable la decepción que te asfixia; ya no eres feliz y necesitas una cascada de pensamientos (otros) para no pensarte. A la búsqueda de sensaciones, sentimientos contrariados, vacío emocional, sentimiento de culpabilidad, flirteo individualista nunca más allá de las formas. “ yo soy una señora, yo no soy como esas, qué sabrán esas…” Es decir, autoengaño, manipulación, reiteración, mecanismos de negación y no afrontamiento. Huir de todo a la búsqueda de nada.

El elemento sustancial de las dependencias sentimentales, el amor, es una entidad difícil de definir aunque no tanto de cuantificar, sin embargo podemos percatarnos con relativa facilidad de cuando se está enamorado o –por contra- se ha dejado de querer. “en un mundo dividido entre sujeto y objeto, el amor induce al sujeto a abrirse, a dejar su auto referencia y convierte al objeto en dominante”. Está muy extendida la opinión de que la naturaleza humana, en esencia, está condicionada por el egoísmo y la competitividad. El amor necesitaría una educación ética para que uno estuviera dispuesto a subordinar los intereses propios a los de la persona amada. Es obvio que nadie piensa en esos términos.

“nada de lo que una idea falsa tiene de positivo es destruido por la presencia de lo verdadero en tanto que verdadero”.

Pero que cierto es que “amar es querer ser amado. El amor da sentido a la vida. El odio surge ahí donde la vida pierde su sentido”. Y procede preguntar; “¿dónde, cómo y en qué momento perdió tu vida su sentido”. Cómo o quién puede encasillar ese sentimiento llamado amor que surge sin más. Qué modifica tus comportamientos, qué te aísla de todo, qué te hace sentir único en un mundo donde todos los demás, a su vez, se sienten únicos. Únicos en el sufrimiento, claro está, en su sufrimiento particular. Y se evaden con una simple reflexión, no me pasa nada, sólo quiero sentirme vivo.

Yo me pregunto; ¿Tan difícil es el amor? Y sigo resistiéndome a creer que pueda serlo. Sí comprendo que el concepto amor no puede ni debe someterse a dudas, a desconfianzas, ni siquiera a la otra persona, pero sí requiere de la libertad de las verdades, la que nos da las alas para amar…
De lo otro no entiendo, o es desamor…

Peatón.

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