domingo, noviembre 29, 2009

Quemar las naves, de eso se trataba...(3ª)

¿Últimos tramos?

Debe ser un último tramo, empinado, supongo yo, al final de mis caminos. La lección no es otra que el análisis de todo lo vivido. Ni fue mejor, ni fue peor, simplemente fue. Y ahora, ya viejo, en cada instante que me ofrecen estos día a día, viajo, viajo sin parar...
Supongo que no es nada original, ni ocurrente, una vida más, otra novela para narrar. Pero es mi vida y sí soy tan irreverente que soy capaz de contarla.
Como contaba las estrellas de mi estrecha calle, en ese pedacito de cielo nocturno que se me permitía. Si alguna vez observas las estrellas no te olvides nunca del mundo real, puede que el tiempo te gaste una broma; olvidarte de ti mismo.
Instantes amados y amantes de lo que nunca fue mío. "Los espejos y los reflejos son todos culpables de la misma imagen." Y me duele en cada hueso lo imposible. Soportar, sufrir y más sufrir, es no hacer nada. De nada sirve nada. Aquí de nuevo contigo, soporto, duelo, pienso y no vuelo, ya no puedo. Qué harán, otros como yo, para olvidar, qué harán.. ¿pero es que aún no aprendí a caminar? A caminar solo, a eso me refiero.
Demasiadas puertas y melancólicas sentencias me hicieron comprender que sólo el amor es la alianza, la más perfecta, aunque me llevase a este punto muerto donde hoy despierto. Hoy las palabras se me antojan como efímeros planetas, la gravedad es inmensa, hoy, yo y mis silencios. Esta noche no se abrirán los mares porque el mundo ya no sueña.
Quiero echarme a dormir junto a la hoguera de los sueños, y mirar dentro, profundo, el fulgor de todos mis anhelos. Mis anhelos en cautiverio.
¿Quién soy? Voluntad y pensamiento, pero ya no soy el mismo. Aunque lo que ahora importa es el día siguiente, otro día, uno más, uno menos. Debí atesorar cada beso de amor recibido, de ahí la paciencia, la dulzura, y ese dolor que se niega a abandonarme. Te cuento un secreto; No existe refugio alguno en las sombras de los besos. Hilos que son pinceles, que según los utilices, cambian las versiones. La demencia debe ser esto; creer que tienes razón y que a nadie le importe, ni te tenga en cuenta. No cambiaré, sigo siendo el único loco en el manicomio de mis pensamientos. ¡Cómo duele! Caminar con el corazón.
Esta prosperidad, la de mis errores repetidos me enloquece. La alegría de no tener. Amiga mía, hay que escuchar primero lo que dice la vida, y luego cómo se apresura a vertirse la muerte.
¿Quién soy? Un alma enamorada del amor mismo. Que busca, que busca y sigue buscando.


Juan Antonio

P.D.
"Más que hijo de mis obras, soy hijo de lo que se me regaló y sobrino de lo que me fue encomendado. Y -siempre- mendigo de mi mejor saber."

viernes, noviembre 27, 2009

Quemar las naves, de eso se trataba...(2ª)

¿Quién soy?

Pues siempre he creido que cada uno de nosotros pertenece a un lugar propio, muy personal. Que lo importante es seguir siendo fiel a tu manera de pensar, rectificando si hiciese falta y procediese. ¿Quién soy? Desde la más tierna infancia sentí la existencia en cada poro de mi cuerpo. La esencia de la vida se aprende a cada paso que das. Sintiéndome parte de un todo que a la vez me inducía a creer que yo también lo era; un todo. ¿mis lugares favoritos? todo aquello que me maravilla, lo que me apasione, como si de un bello juego se tratase, sin daños algunos.
Sentía que viajaba a la velocidad de la luz en cada segundo jugado, vivido, insaciable, queriendo siempre más. ¿Quién soy? El que nació sabiendo que el tiempo no existe, que somos hijos de una memoria no concebida, que tan sólo nos permite un vago recuerdo del vacío, camino hacia la nada más absoluta.
Un lugar donde si te lo propones hallarás el juego universal, eso sí, con todas las ventajas y desventajas que supone pasar por la vida. ¿Somos lo que hacemos?
Me perdí y me volví a encontrar tantas veces como pude imaginar, con plena conciencia de lo vivido. Sentidos, el sentido de las cosas que me enseñó a no pedir, sólo muy poco de todo y mucho amor. ¿Me alabarán por lo que callé? Ni lo sé ni me importa. Mi visión de la humanidad sigue siendo crítica, dulce, comprensiva. Y eso hace que todos los demás me vean como al que nunca le pasa nada y, al mismo tiempo, lo sabe todo. Uno de esos hombres que sólo se parecen a sí mismos. Es cierto, me atreví ( desdichado de mí) a desbordar los límites de mis espacios y tiempos, yo tenía un mapa y un corazón que corroboraban que mi tesoro existía; el amor. Y aquí me tienes tocando fondo, sólo me queda una pregunta: ¿Alguien sabría decirme en que consiste la soledad?
Aunque mi conciencia jamás visitara lugares tan profundos, conseguí resurgir, así pues, todo es cuestión de paciencia. No, no me siento peregrino, pero sí viajero de mi tiempo, un peatón empeñado en el inicio de todos los caminos. Yo no supe aferrarme a cosa alguna, a ti que preguntas, en esta tierra. Voy y vengo lo real a lo irreal en el país (isla) de los místicos.
"Mi única filososía es que algo desconocido está haciendo no sabemos qué."
Agotado, es cierto, de renacerme a cada instante, pero, algo dentro de mí, profundo y hondo me da el rayito de luz que siempre preciso para resurgir.

Juan Antonio

P.D.
Por un instante
Una vida
Por un sueño
La eternidad
Por un amor
la lusión de mis universos
Y yo..
Que nunca pude
dejarte de amar..
(Peatón)

lunes, noviembre 23, 2009

Quemar las naves, de eso se trataba...(Iª)

¿Quién soy?

Contestar sería como necesitar la prueba de la locura de la vida. Quizás un niño de pelo cano, que se negó a crecer, en su hondo vivir contradictorio. Que nunca necesitó que lo depositasen sobre algo pasado ni presente. Que intenta crear una verdad que no existe. Quizás me detuve, alguna vez, intentando ser algo. Que a través de las emociones diarias ensaya el sentido de la vida. Escribo lo que me duele, hoy en día; mis únicas sensaciones. Escribo para nadie sabiendo que tarde o temprano me volveré a encontrar.
Deberían, a ti que te que preguntas quién soy, permitirnos la conciencia del antes y el después de la vida. Como no es así, la vida se me antoja una lucha, una batalla más, una prueba, un paso inevitable, donde poder ser más conciente de la ausencia. ¿Somos un momento, álgido, de una sola naturaleza fragmentada? Sí, lo sé, no tengo dudas, este tiempo terrenal no lo puedo evitar, ni eludir, a menos que dimita de mí mismo. La vida es para vivirla no para que te viva, también lo sé. Como sé que el que inventó el tiempo tan sólo nos lo prestó no nos lo vendió.
Vivo un tiempo que no consigo comprender ( desaparecieron los cimientos del pasado) y que a la vez me convierte en espectador; es mi definición. Sigo (destino), sobreviviendo, amando y callando cualquier forma de vida, por muy pequeña que sea. El resto, a ti que preguntas, aquello otro que interesa tanto a los demás, no son más que formas de vidas ajenas. Pude vencer el odio cayendo (de bruces) en las cárceles del amor, lo que hace de mí el hombre más libre del mundo, pues nada me concedieron. Sinceramente, si estoy loco que sea con todo el derecho a estarlo. La verdad que me posee es vacía y perfecta; no existe más que la nada. Sigo pensando, opino, a veces, olvido, yo que siempre quiser ser solo. Perplejo, tan perplejo como el que considera que ha fracasado en todo. Por lo menos ( sonrisas ) queda la amargura de lo que nunca seré ni tendré. Y es que a ciertas edades se te antoja tan estúpido lo real como lo imposible. Yo no sé de tiempos no vividos, es así, ¿quién soy? Cualquier cosa, antes que ser el que va por la vida mirando atrás y sintiendo el dolor, por mucho que la pena sea honda, sea profunda. Dime, después de todo lo vivido, ¿en qué voy a pensar?
"¡No tiene límites!", me acusan, cómo tenerlos cuando dependes de los vaines del aire, del día siguiente. Muchos fueron los destinos que me vieron machar, pero muy pocos los que en realidad me supieron. Me receto generosidad ( conmigo también), la fe del carbonero y ese refugio que me proporciona el cielo, a cada instante, del cual nunca me sentí merecedor. Con los principios y finales de mis circunstancias ( las de mi vida )construí la paz y calma que me ocupa; biblioteca de sueños nunca contados. Quién se atrevería a penetrar este laberinto que soy yo mismo. En cada mujer que amé encontré un poco de ese amor que siempre supe y que jamás encontré, que jamás busqué. ¿Sabrías decirme porqué el amor nunca acaba por donde empieza? ¡Qué extrañas son las cosas del amor!
Hace tiempo que dejé de ser el pastor de mis pensamientos; mis sensaciones. Sólo queda, sencilla y pacíficamente irse donde nunca te alcance el pasado, irse sin más, allá donde la arena sea dorada, allá donde las orillas huelen a sal, allá donde la mirada siempre será azul; mis inicios. ¿Qué más podría añadir a mi alma? ¿Qué más? A ti que preguntas te digo; "Los dioses son dioses porque no se piensan.", He hecho de mí lo que no sabía, y lo que podía hacer también, aunque saliera mal. Crees que el mundo es para quien nace para conquistarlo, yo no lo creo, yo creo que el mundo es de los que piensan compartirlo. Dicen que ser solidario es síntoma de buena salud. Pero dime también, ¿dónde la razón?
¿Quién soy? ¿y tú me lo preguntas.....? yo era tú...

Juan Antonio...

jueves, noviembre 12, 2009

Naturalezas del Silencio..

De naturalezas silenciosas...

"Dios es el silencio del universo"

Desde una isla continental de cuyo nombre no quiero acordarme, como patria la soledad y mi casa son los pensamientos. Pienso que la vida son salas que nos enmarcan, que nos encuadran ( pero, no ordenan), que la vida son los momentos vividos hasta el presente. Presente que me hace escribir intentando la calma. Se abrieron las ventanas para dejar paso a vientos que desnortan. La vida no es más ( en aquel entonces) que este viento que me empuja, lo quiera o no, hacia el abismo donde te hacen pensar que ya todo es tarde. Soledad, caos conceptuales, desorden en los pasados, cascadas de agua helada sin fín, ¿cómo salir?
No puedo sino vivir cada momento ( yo que jamás creí en el tiempo), luchando contracorriente, arriba, abajo... Un paso, silencio, la vida quiere, la vida se reinicia, busca, busca el punto de partida. ¿Ha valido la pena? Defender una verdad (oculta), donde sólo sobreviven los tiempos del corazón o lo que queda de él. Corazón que ahora puede ver más allá de los límites del concimiento, más allá de todos los sueños vividos o imaginados. Mi soledad y yo, esto soy, esto es lo queda de mí. No fuí a encuentro alguno, sólo quise huir, provocando caminos de desolación ante tanto horror, ante tanta mentira.
No siempre soy igual en lo que digo y escribo y todo es cuestión de silencio. Pero, sigo creyendo que el sueño que imaginé dentro de otro sueño, se hará realidad. La patria del amor no me cerró sus puertas, sólo me advirtió. La mar, la mar sigue siendo mi único tiempo, ola tras ola, calma y tempestades. ¡Qué hermoso! Ver como el mar se alimenta de las lluvias. ¿Has llorado alguna vez quedamente? Ven conmigo, descansaremos a las orillas de la mar, nos sentaremos, desnudos de todo y de nada, al sol. No sé qué es la naturaleza (la del silencio), pero aquí estoy intentando cantarla.
Noto cómo resbala la lluvia por mi rostro, por los surcos de mi vida y yo le pregunto; "¿Con qué podría retenerte?". Cuando mi alma era pura no pensaba. Ahora lo sé, lo que mi corazón ignora es lo que quiero poseer. ¡Cuántas batallas perdí! ¿Será así como se escribe la tristeza, en este agrío vaso de la soledad? No, la guerra sigue, lo sé, mi dañado corazón, el humo del pensamiento, todo me lo recuerda, la guerra sigue. Y no tengo más que esta vida que me vive, si he abdicado de mí mismo ya no seré nunca "rey".
Ya sé de donde nace el mar. Si algún día me reencuentras pídeme que te lo cuente, hoy no, hoy no puedo, hoy estoy en la sala de las naturalezas silenciosas, y tengo en mí todos los sueños de mi universo. Tal vez haya vencido, tal vez quede poco para llegar...¿Adónde?

Juan Antonio

P.D. El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente".
(Pessoa)

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