domingo, julio 15, 2007

De la pasión de lo profundo...

La pasión de lo profundo nace y se desarrolla sobre las bases de una actitud que es un dar más allá del recibir. Nace del silencio y se hace en silencio. Y si es con palabras, es más allá de la forma ritual. Supera la ficción – realidad, una actitud de espera no pasiva, vigilante. Y te ves dispuesto a creer en todas las verdades de este mundo, con tal de conseguir que esa pasión llegue a materializarse.
Arreglas la casa, tu casa. Adoptas todas las formas posibles para el entendimiento. Para el acercamiento. Preparas la escena, repasas las palabras; ¿qué decir? Superas las luces, las sombras, y creas un espacio que como base sólo pretende el tacto. Pero aún no lo sabes.
¿Tiemblas esqueleto? Y sabes que te lleva a ese otro lugar donde habita la pasión. “L’amour c’est dans le toucher” que decía Buffon. (el amor es en el tacto). Cómo hablar del cuerpo sin usar el cuerpo, cómo hablar de la pasión sin verle los ojos. Y dónde ubico esto que siento. El hemisferio cerebral izquierdo entra en lucha con el derecho. El resultado es una nueva globalidad de significados emotivos y no sólo lógico-cognitivos.
Eres de nuevo el conquistador universal, el que se identifica con las estrellas. Eres de nuevo carne mortal que aspira a la eternidad. Pero nunca solo. Lo sabes porque sudas gotas de silencio. Y necesitas gritar, mirar, oír, sentir, tocar. Ya no te bastas, ahora tienes que decirle, que te oiga, que te devuelva la imagen, el roce, ese camino que con ella te lleve a la verdad. Es cuando lo adviertes; “necesito” de esa otra persona.
La pasión de lo profundo define tu lugar de soledad, y comprendes, por fin, que la soledad también se puede compartir. Por eso intentas evitar los errores, los que llevan al miedo. Definir un contacto que sabes que se dará. Y la espera siembra dudas, advertencias que sólo Yago sería capaz de pronunciar. El conocimiento de ti mismo se hace patente.
El amor es cosa de valientes, lo sabes, pero cómo deshacerte del niño que llevas dentro hasta el encuentro real. E inventas palabras, sucesos, ocasiones otras de amor. Y ríes sin sentido, la espera se agudiza. Necesitas de sus palabras para volver a tu libertad.
En el límite entre la cordura y la locura mantienes el equilibrio. Esto va de amor, te dices, pero sólo lo consigues murmurar. Aparece el instante. Y saltas al abismo. El tiempo se ralentiza, los detalles emergen, una luz especial para dos. Y en esa parte del mundo hablan las almas, y las palabras intentan decorar el sentimiento mutuo.
De la pasión de lo profundo no quiero hablar, será mejor callar, tocar y esperar. Que amanezcan islas rodeadas de un mar que nos permita amar, lo que tú eres, lo que yo soy, lo que somos, en ese intento para que las palabras no se pierdan en la soledad.

Peatón

P.D."Toda mi vida he sido como es esta fortaleza; lo prohibido en ella he sido yo"

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