jueves, agosto 31, 2006

¿Pasa la vida...?

“Estas cosas que nunca sucedieron existen desde siempre”.

Pasan los días y la vida sigue ausente. No llega aún la vida. Dónde quedaron los afectos. Pasan los días y cada vez me alejo más de mí. Ubicado en los límites de la palabra, el mito como refugio y la casa de la soledad.
Pero me queda la ausencia. Ausencia preñada de memoria de pasados. Memoria patria del solitario. Qué frágil es la vida al paso del tiempo. Quién me proporciono el nombre de todas las heridas.
Esa extraña relación con la divinidad, el mundo mágico, el sentimiento de culpa, y la búsqueda de la verdad como forma suprema de felicidad. Nada es real, todo acaba, todo empieza, y un tiempo extraño que me niega la vida. Cárcel perpetua del poeta errante.
Mi único consuelo es saberme acogido por una irrealidad que, teniendo en cuenta la materia de los hechos, los supera en profundidad y sentido. Yo sigo creyendo en “Navidad”. Y ahora necesito penetra esa otra realidad, verdadero motor de mi vida. Y de una vez para siempre abandonar los bosques encantados. Allá donde la vida sea presente y duela poco. Allá donde la tierra siga oliendo a lluvia. Allá donde una compañera de viaje me llame por lo que soy y sepa pronunciar mi verdadero nombre.
Entre lo que veo y escucho, padezco y vivo, y ese otro lugar no evidente intento escapar del laberinto mitológico. Todos necesitamos una manera diferente de mirar las cosas. Yo necesito recordar la imaginación. Es urgente. Alejarme del mundo y atrapar la vida.
A veces pienso que no soy más que la lágrima de un sueño eterno. El sueño de la vida. Puede que me dieran la vida, pero erraron el tiempo, estoy seguro.
La caverna ha vuelto y esta vez sin sombras, el mundo se estremece en un quejido. ¿Quién ha dejado de soñar el mundo?
No pasa la vida, pasamos nosotros. Y pasamos soñando y soñando…

Peatón

P.D. “No hay ni ha habido nada importante en esta vida (destino, amor, amistad, felicidad) que sea racional, racionalmente elegible o dominable: ni la vida misma, ni la llamada a ella, ni la muerte”.

miércoles, agosto 30, 2006

En la cresta de la decepción

Cómo se explica la decepción cuando es lo único que te queda. Ni mito, ni historia, sino sólo la verdad. Y dejemos de escondernos tras la verborrea idealista. El amor existe. El amor existe cuando el universo es su decorado y se concreta en esas dos miradas que se encuentran, que se descubren.
Te explico la historia de una cascada de decepciones, una tras otra, tatuadas en la piel. Una tras otra pasaron por lo que quedaba de mi vida. Una tras otra pasó para nunca más volver.
Queda algo en la memoria, queda algo en las manos, queda el amargo sabor de la decepción. Y piensas que todo pudo ser diferente, que todo aquello debe existir en algún otro lugar, lo que pensamos por separado, lo que buscamos fuera de nosotros y nunca encontramos.
Y es entonces cuando descubrimos lo lejos que estamos. El uno del otro, el otro de todos. Qué buscamos entonces, qué deseamos, qué nos está velado…
Demasiado tiempo en soledad, demasiado tiempo amando solo. Demasiado tiempo dibujando el rostro de un tiempo que no existe, que nunca existió, que nunca existirá. Pero cómo buscar la distancia adecuada para no volver a caer…
Sobre todas las cosas sigue el amor, sigue el latido extraño de esa pulsión llamada pasión. Como esa pulsión cabalística que nunca se rompe.

Desde que la pienso, pienso sin piedad. Cuando pienso en su vida la quiero llena de armonía, aunque sé que ya no está. Una vida llena de un sereno equilibrio, que por fin es feliz y encontró el amor.
Hoy en día padezco la crisis y la ilusión de una pasión resquebrajada. Yo soy el delegado de la filial del infierno en esta tierra llamada pasión.
Y ahora, cuando lo pienso, nunca está…Hoy padezco de su olvido. Hoy padezco del ayer.

Peatón


P.D. “Lo que hay de insensatez en el amor es que se desea acelerar y perder los días de espera. De este modo, en uno de sus aspectos, el amor coincide con la muerte.”
(A.C.)

lunes, agosto 28, 2006

Impulso de ti...

IMPULSO DE AMOR

Deseos, motivos, afectos, y la pasión que manda y ordena. Sin reflexiones, de manera súbita. Impulso de amor. Impulso de vida, impulso de muerte.
La corriente de vida que nos lleva, que nos trae, que nos enloquece. Y el fantasma de la esperanza que siempre consigue flotar.
Yo quise ahondar en el alma humana para alcanzar la verdad. Yo quise ahondar en tu corazón para alcanzar la pasión. Como aprendiz de brujo. Como el que sabe que a pesar de que exista el invierno, nunca estaremos solos.
Yo quise besarte la boca en un impulso. Y las formas se liberaron. Y el corazón pensó al compás del vaivén del columpio del mundo; nuestros tiempos. Y la ingravidez me abandonó. Mi isla y yo.
La vida está llena de sorpresas, pero aún es pronto para colgarme la piel de mi verdadera vida. Y sonaba el latir de tu vida como la canción de cuna que nos hacía dormir y vivir. Sentir y amar.
Estoy aquí donde tú dominas. Donde tú te dejas amar. Observas y miras, y conjugas el verbo amar. Estoy aquí acudiendo a tu llamada, hacia ti, lejos del mundo, abriendo las puertas de tus miedos, sofocando el llanto apagado de tu ayer. Y amándote en un presente inexistente.
Impulso de ti, de tus anhelos más secretos, de tus risas y lágrimas, impulso de tu piel.
Si te pudieras desatar de ti, si te liberaras de tus sombras, y me dejaras verte desnuda. Impulso de amor que me lleva a tus orillas, a las cuevas jamás exploradas de tu alma. Impulso de tu cuerpo.
Yo no te quiero recién nacida, yo te quiero sólo para mí. Como ahora me miras, como ahora me impulsas.
El amor es un milagro y el impulso lo moldea.
Juan Antonio
P.D. "¿Quién de su amado puede estar ausente?"

viernes, agosto 11, 2006

La combustión de los sueños...

Y los sueños ardían, y los sueños quemaban….

Aquella otra manera de ser, de comportarse. De pensar y sentir que sólo ella sabía. La mirada suspendida en aquel pensamiento lejano, tan lejano que ni ella sabía adónde viajaba en esos momentos. Cuando las horas del futuro acuden al presente.
Fueron instantes de soledad, o tal vez vividos solitariamente. Instantes en los que la combustión de los sueños se regeneraba. Instantes que sólo le pertenecían a ella y a esa otra que siempre quiso ser; la otra, su gran amiga, su eterna enemiga.
¿Durante cuánto tiempo había dejado de hablarse? Ya no lo recordaba. Los días fueron sus aliados en aquel tiempo de la nada. En el tiempo vacío. Y el tiempo huía. Con una sonrisa recordó sus primeros días en ese confesionario llamado soledad.
Su primer beso, su primer amor, su primer sueño. No eran momentos del pasado, pero se imponía una nueva memoria. La necesidad de crear un presente algo reconfortable. Un presente que si no le hiciera pensar en el futuro, al menos, le hiciese no recordar ningún pasado.
Cuando la piel anuncia alguna arruga, el corazón se dispone al engaño. "Los sueños no siempre son la mejor forma de construir la vida, por que invariablemente uno despierta"
Ese algo que pasa y nunca llega, ese pensamiento que la predispone siempre al amor. Ese deseo que le oprime el pecho. Esa pasión que necesita y no encuentra.
Y los sueños ardían, y los sueños quemaban…

Peatón

P.D. "La esperanza es como el ensueño de un hombre despierto."

lunes, agosto 07, 2006

Si suipéramos la entrega...

Su supiéramos la entrega, sabríamos la libertad

Estuvimos revoleteando, jugando, abriendo y cerrando los ojos, entregándonos a todo aquello que deseábamos sin llegar a decirnos el amor.
Estuvimos esperándonos sin llegar a decirnos. Y la verdad se resistía, mientras los sentimientos afloraban. Y seguimos jugando, esperándonos, diciéndonos, rozándonos.
Aquel beso que nos unió, aquel beso que nunca nos llegamos a dar. Aquel beso que nos separó.
Amándonos en los jardines del deseo, de las ilusiones, y a veces en los escondites de las decepciones. El encuentro apelaba su presencia, gritaba pasión. El encuentro anhelado, el encuentro que nos esquivó.
Acariciamos nuestros cuerpos sin llegar a tocarnos la piel. Y los labios se dilataban entre palabras de amor. Suspendida la mirada supimos la paciencia, el ruego, la duda, la desconfianza, para volver al principio; la amo, me ama.
¡Ay! Amor, si el destino me dejara, si el destino me dejara…
Decirte todo lo que pienso, decirte mis noches, decirte la entrega.
Si esta libertad me devolviera mi corazón, si yo de nuevo pudiera empezar, jamás te diría, tan sólo te tocaría. Con el amor de los antiguos, entre silencios y susurros, según las manos, el cuerpo y el deseo se conjugaran.
¡Ay amor! Si yo fuera libre, la entrega me hubiera llevado a nuestras libertades.

Peatón

P.D. “Hay dos maneras de difundir la luz... ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja.”
Y yo digo que existen dos maneras de quererte, una en silencio y otra, la más dolorosa, en la entrega que nunca se dio.

domingo, agosto 06, 2006

Alucinación

Alucinación

Hola…ven, dame tu mano…ven conmigo…

Detrás de mi vida hay otra vida, también mía, que solo se manifiesta en formas de sombras.

Un día, hace ya mucho tiempo, al despertar de la siesta, estaba aclarándome la cara en el lavabo cuando, al incorporarme y abrir los ojos, tuve una percepción de mí en la que, sin dejar de ser yo, vivía una vida diferente de aquella a la que me sentía conectado. Con la visión periférica percibí a través del espejo, un cuarto de baño que no era el mío. Cerré los ojos sorprendido por aquella alucinación y al abrirlos todo había regresado a su ser.

La experiencia duró unas décimas de segundo, pero la perturbación todavía me persigue. Aunque breve, el delirio había sido tan intenso que ya no pude sustraerme a la idea de llevar vidas paralelas que funcionaban a modo de diferentes canales de TV en los que, si bien el decorado era distinto, el personaje siempre era yo. Y las identidades se cruzaban a veces. El mundo es un decorado…

Pensé, ese otro, cuya vida se había cruzado con la mía un instante, se había sentido tan desconcertado como yo al asomarse a mi cuarto de baño y comprobar que no era el suyo. Pero ahora los dos sabíamos que existía el otro y el peso de su sombra ya no dejaría de perseguirnos nunca.

Ahora estoy en la playa, cierro los ojos y camino unos pasos a ciegas. Entonces hay como uno o dos segundos en los que el que camina es en realidad el otro, porque noto bajo la planta de los pies un tacto que no es el de la arena y escucho a mi alrededor sonidos que en nada se relacionan con el mar. Al levantar los párpados, todo vuelve a su ser y de nuevo soy yo, aunque un yo extraño, un yo en el que una mirada atenta percibiría los rastros del paso del otro, como se percibe el paso de una sombra por la frente de la persona amada.

Dios mío, ¡Cuantas existencias distintas llevamos a la vez!

Peatón

P.D.
"No aceleres la lluvia,
ella tiene su tiempo cierto de caer
y saciar la sed de la tierra.."

miércoles, agosto 02, 2006

¿Me sorprenderá el futuro?

¿Me sorprenderá el futuro?

No me quedará otra que repensar el mundo desde las ruinas. Ruinas que me pertenecen. Soy el dueño absoluto de mi pasado. Lo único que me queda.
Y sigo buscando ese tiempo que no pertenece a ninguna época. Liberado ya de la dictadura de lo inmediato, navego sin rumbo alguno.
Y si camino rápido es porque no sé adónde voy. Aunque también es cierto, que ahora, pienso más y camino menos. Con el activismo no se combate la perplejidad, sólo se disimula.
De tanto mirar el mundo me cegué. Y mi voluntad de sentirme aislado cada vez es más fuerte. Ese vano intento de proyectar en el tiempo la esencia del ser humano me vació. Me llevó a un recogimiento innegociable, irreversible.
Esa lucidez externa y dolorosa que hizo de mí una mezcla de bohemio y soñador, ahora me niega el futuro. Un lugar donde encontrar razones para vivir. Y es que no se puede tomar la desgracia como verdad suprema.
Esto parece el lamento del que da vueltas en torno a sí mismo. Pero, ni la casa del lamento me fue permitida. Camina, camina peatón, no pares, camina…Atreviéndome a dar un paso más allá de los tiempos, de los espacios, de la vida y de la muerte.
Huyendo de ese sueño que me persigue eternamente. Roto por la conjunción de mis propias contradicciones. Extraño estado de ánimo. La ausencia y asunción de un sentimiento muy peculiar: una gran calma, terriblemente desesperada. Es cierto, mirar el mundo me cegó.
Mi memoria eran amores. Amores extraños y otros que fueron iniciaciones. Y todo esto que fluye desde el interior hacia fuera me indica la búsqueda de un futuro incierto.
Proporciona más satisfacciones aprender de la realidad que adoctrinarla. En un lugar intemporal ¿me sorprenderá el futuro? Es acaso el futuro tener plena conciencia del presente.
El único futuro posible es el intercambio de palabras, que te permite cambiar las cosas, tal vez la historia. Que te devuelve la ilusión.
Yo quiero mi futuro en ese instante donde sueño y realidad cobran caracteres míticos.

Peatón

“Quién soñará con amarte”

martes, agosto 01, 2006

Estoy preocupado..

Estoy preocupado…

Yo apelo a la razón

Me gusta reflexionar sobre la vida, la existencia, los amores y los afectos. Reflexionar sobre algunos elementos filosóficos, nunca intencionados, de manera espontánea. ¿Quién más reflexiona hoy en día?

Yo apelo a la voz de los afectos

Me embarga un sentimiento extraño y preocupante. El sentimiento de una condición bastante trágica de la realidad humana contemporánea. Que en estos tiempos actuales no logra encontrar el camino de nuevos valores y de nuevas cosas en las que creer.

Yo apelo a la voz del diálogo

Qué nos diferencia de los bárbaros de antaño. Pero es que aún no hemos aprendido nada…Somos y pensamos. Y debemos seguir pensando para alcanzar ser totalmente. El diálogo se ejercita y crece.

Yo apelo a la voz de la solidaridad

La generación contemporánea es la que se debe rebelar. Una generación que por sí misma tendrá que descubrir esos otros nuevos valores, los nuevos caminos de la sociedad. Una generación que si quiere perpetuarse se tendrá que poner a trabajar en ello inmediatamente. En labores de futuro. Una generación que tendrá como misión primordial, devolver la ilusión a la humanidad.

Peatón

P.D. “Cuando llego al fondo de mi corazón entiendo cómo son los hombres”. (Rousseau)

ecoestadistica.com