Impulso de ti...
IMPULSO DE AMOR
Deseos, motivos, afectos, y la pasión que manda y ordena. Sin reflexiones, de manera súbita. Impulso de amor. Impulso de vida, impulso de muerte.
La corriente de vida que nos lleva, que nos trae, que nos enloquece. Y el fantasma de la esperanza que siempre consigue flotar.
Yo quise ahondar en el alma humana para alcanzar la verdad. Yo quise ahondar en tu corazón para alcanzar la pasión. Como aprendiz de brujo. Como el que sabe que a pesar de que exista el invierno, nunca estaremos solos.
Yo quise besarte la boca en un impulso. Y las formas se liberaron. Y el corazón pensó al compás del vaivén del columpio del mundo; nuestros tiempos. Y la ingravidez me abandonó. Mi isla y yo.
La vida está llena de sorpresas, pero aún es pronto para colgarme la piel de mi verdadera vida. Y sonaba el latir de tu vida como la canción de cuna que nos hacía dormir y vivir. Sentir y amar.
Estoy aquí donde tú dominas. Donde tú te dejas amar. Observas y miras, y conjugas el verbo amar. Estoy aquí acudiendo a tu llamada, hacia ti, lejos del mundo, abriendo las puertas de tus miedos, sofocando el llanto apagado de tu ayer. Y amándote en un presente inexistente.
Impulso de ti, de tus anhelos más secretos, de tus risas y lágrimas, impulso de tu piel.
Si te pudieras desatar de ti, si te liberaras de tus sombras, y me dejaras verte desnuda. Impulso de amor que me lleva a tus orillas, a las cuevas jamás exploradas de tu alma. Impulso de tu cuerpo.
Yo no te quiero recién nacida, yo te quiero sólo para mí. Como ahora me miras, como ahora me impulsas.
El amor es un milagro y el impulso lo moldea.
Deseos, motivos, afectos, y la pasión que manda y ordena. Sin reflexiones, de manera súbita. Impulso de amor. Impulso de vida, impulso de muerte.
La corriente de vida que nos lleva, que nos trae, que nos enloquece. Y el fantasma de la esperanza que siempre consigue flotar.
Yo quise ahondar en el alma humana para alcanzar la verdad. Yo quise ahondar en tu corazón para alcanzar la pasión. Como aprendiz de brujo. Como el que sabe que a pesar de que exista el invierno, nunca estaremos solos.
Yo quise besarte la boca en un impulso. Y las formas se liberaron. Y el corazón pensó al compás del vaivén del columpio del mundo; nuestros tiempos. Y la ingravidez me abandonó. Mi isla y yo.
La vida está llena de sorpresas, pero aún es pronto para colgarme la piel de mi verdadera vida. Y sonaba el latir de tu vida como la canción de cuna que nos hacía dormir y vivir. Sentir y amar.
Estoy aquí donde tú dominas. Donde tú te dejas amar. Observas y miras, y conjugas el verbo amar. Estoy aquí acudiendo a tu llamada, hacia ti, lejos del mundo, abriendo las puertas de tus miedos, sofocando el llanto apagado de tu ayer. Y amándote en un presente inexistente.
Impulso de ti, de tus anhelos más secretos, de tus risas y lágrimas, impulso de tu piel.
Si te pudieras desatar de ti, si te liberaras de tus sombras, y me dejaras verte desnuda. Impulso de amor que me lleva a tus orillas, a las cuevas jamás exploradas de tu alma. Impulso de tu cuerpo.
Yo no te quiero recién nacida, yo te quiero sólo para mí. Como ahora me miras, como ahora me impulsas.
El amor es un milagro y el impulso lo moldea.
Juan Antonio
P.D. "¿Quién de su amado puede estar ausente?"


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