Hemos de cambiar...
Empezando por uno mismo...
Creo que nací antes de tiempo. Tengo conciencia de ello pero no lo recuerdo. Esa especie extraña u opuesta a la común opinión y el sentir de los hombres.
¿Cuáles son los principios universales que nos permiten colaborar con los demás? Ya sea en el trabajo, en el ámbito familiar o en cualquier otro entorno. ¿Por qué se descuidaron las relaciones humanas?
Ruego se me permita el tono coloquial, es mi natural forma de ser. No sé a quién escribo esta carta. Puede que a nadie. Puede que a todo el mundo. O simplemente puede que a mí mismo.
¿Por qué el mundo confunde buena educación con debilidad? ¿Por qué? Hoy en día la naturaleza del ser humano es de una agresividad permanente. O atacas o estás perdido, o no eres.
¿Pero qué está pasando? ¿A qué se debe tanta insatisfacción, en que nos hemos convertido?
En este club de los empachados de sí mismos, de aquellos que no encuentran su lugar, o de aquellos otros que siempre se van, nadie se siente a gusto o simplemente siempre se sintieron a disgusto. Y lo más sorprendente es que ninguno de ellos te sabría explicar los motivos de sus ansiedades, sus insatisfacciones. Personas desquiciadas por que su situación, su circunstancia propia, les ha destrozado.
Yo sólo sé que mientras “la mitad del mundo se preocupa en no engordar, la otra mitad se muere de hambre.”
¿En que nos hemos equivocado? ¿Hemos de volver a ciertos orígenes? ¿A ciertas éticas? ¿Podríamos reconstruir la verdad de todo esto?
El mundo desarrollado se rige por unas abstractas leyes; sexo, ambición, dinero y a ver quién se las da de tener más. ¡Tanto tienes tanto vales! ¡Que se preocupen los que vengan detrás!
Hemos olvidado que el hombre es un fin en sí mismo. Pero ¿quién o quiénes nos lo han hecho olvidar? Además de vacunarnos con esa vil vacuna de la ansiedad, de la insatisfacción perenne, siempre hay que desear más, nada es suficiente.
Desde mi soledad, desde esta mi individualidad impuesta, yo grito al cielo ¡Ya basta de dioses de barro! ¡Ya basta de tanta sociedad de consumo!
No podemos olvidar nuestra humanidad o el camino que nos lleva hacia ella. No podemos olvidar el término SOLIDARIDAD. Amigos yo quiero seguir siendo HUMANO, ¿alguien más se apunta?
No sé…. esto pensé ……y esto con vosotros quise compartir…..
Os quiere,
Peatón
P.D. “No hay autoridad sin respeto. El respeto no se funda en la imposición ni en el miedo, sino en la integridad, la sinceridad y la empatía en el prójimo. No podemos cambiar a nadie, solo podemos cambiar nosotros mismos.”


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