Asomos...
ASOMOS
La necesidad de mantener la llama de la esperanza. Ven amiga mía, ven, y hablemos un rato. Vamos a dirigirnos al fondo negro de la verdad, todo lo que nos ocultan y se ocultan.
Siempre me guié por intuiciones y nunca por mis ideas. Permíteme una sonrisa, quise ser imparcial, transparente, pero al final mi fuerte personalidad me traicionó.
Hablemos de nuestras historias de fracasos que parecían éxitos, y de éxitos que fueron fracasos. ¿Te atreverías? No es más que la historia del mundo, la historia de todos nosotros.
¿Sabes? Conozco el paño del que están hechos los genios, pero no se lo digas a nadie, esto es sólo para ti amiga mía.
Amiga mía en ti vi, más un paisaje que una mujer…cómo me gustaba contemplarte… por aquel entonces andabas enamorada, y sin ningún pudor, todo o casi todo me lo contabas. Te veía tan feliz, sí, estabas con aquel brillo en los ojos, de tus ojos…
Querida amiga mía, por medio de cambios de domicilio causados por las alucinaciones de este periodo (4años) de locura, he llegado a esta conclusión: no soy un espíritu atormentado y visionario, sino la mezcla de ambas formas.
“Su debilidad ante los demás, su pequeñez ante el caos; su inmensa fuerza creadora, lo que le metió en, y le sacó de, un infierno”. Era provocador e individualista irreductible, siempre hacia delante, hacia lo desconocido sin importar lo que sea, con tal de que no se trate de algo viejo.
Tras el niño hipersensible, el devoto, el bohemio, el librepensador, el ateo, e l creyente, el anarquista y su lucha interior. Pero sólo el reconocimiento del infierno en la vida le libró de la destrucción.
Algún día te contaré los juegos amorosos de los veranos de la infancia. A este niño atenazado por una sensación de vacío de inadaptación, sólo el amor fue capaz de redimirlo. Háblame amiga mía del amor profundo y de la incapacidad para expresarlo. Debe ser algo así como el paisaje de un destino irreversible.
Pero es que a veces nos equivocamos, si si si, no me mires así; es la única verdad, nos equivocamos, y buscamos la misma impotencia y tristeza para salir del mar al que fuimos arrojados.
Y no soporto la escritura que encarna la resignación y la pena. Hemos de conseguir expresar lo inexpresable.
Amiga mía, busquemos entre los dos las palabras razonables para explicar en que consistía esa armonía, la que nos entretejía a nosotros y a todo el mundo.
Es cierto, quienes navegan soportan menos trágicamente sus irrevocables fracasos. Amiga mía, si tú aún sigues vestida por que demandas al mundo que se te desnude…
Así es amiga, no hay historia que no sea tonta. Sábete que todo lo que se cuenta llega a juntarse en algún punto a una gran verdad, aunque aparentemente nos resulte incomprensible.
Querida amiga…¿nos devolvemos a la niñez?
Peatón


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