Las cosas del amor, ¡que extrañas son!
En aquella relacion todo estaba completamente perdido, desde el inicio, lo que no sabia es que tambien me iba a perder yo. Vives un enamoramiento, confuso, tormentoso, y al final desesperado. Sabiendo que tienes que aceptar ese reto, creyendo que el amor derrumba muros y atravesando las mas insospechadas fronteras, y queriendolo o no, accedes al laberinto de las incomprensiones, y solo entonces lo descubres; “aqui solo existe un objetivo; el puto interes”. Lo curioso de esta historia es que eres consciente que aquella otra persona, que te empeñaste en amar, solo siente piedad, pena hacia ti, lo que agrava mas la sensacion de perdida y soledad, es decir, no sabe que hacer contigo.Y como bohemio, truhan y caballero, le facilitas el camino. Es lo unico que te queda, “si esto es lo que le hace feliz”, asi sea. Y te vas.
No soy de los que piensan; “que mala suerte tengo en el amor”, todo lo contrario, y si considero que estos “parentesis” amorosos, son los que realmente te fortalecen. Pasas pagina, intentas olvidar, a borbotones, la ultima relacion, y sigues tu camino. Y no es que no quede nada de esas relaciones por las que pase, o a las que el destino me empujo, queda y mucho. Aprendi en cada una de ellas, ¡vale la pena amar! Mi unica manera de seguir mirando a los ojos, directamente, con los ojos del corazon, a cualquier otra mujer que se me cruce en el camino.
Tampoco soy de aquellos que se esconden detras de la excusa; ¿quien tuvo la culpa? No, seria tedioso, amargo, ademas de inutil. Simplemente, al igual que una relacion se inicia, tambien se acaba, por mucho que luches por ella. Y soy de los que luchan. Y tambien soy de los que se preguntan; ¿porque el amor nunca acaba por donde empieza? Mi unico equipaje en las andaduras por las sendas del amor.
Cierto es que algunos confunden relacion con apropiacion, que una relacion no es para sufrirla, padecerla, sino para gozarla, vivirla, disfrutarla, que te ensanche horizontes y la vida. Pero, “fue bonito mientras duro” tambien pertenece a ese concepto; amar y ser amado, se de o no se de, por cualquiera de los dos corazones.
Seguire amando, ejercitando la confianza, seguire creyendo, porque yo tambien soy de esos que sin amor y amar, no sabe vivir.
Por cierto, a los que lean estas palabras; ¿alguno tiene alguna prima o amiga de buen ver, en edad de merecer y que sea soltera? Es mera curiosidad, o tal vez solo sean; “cosillas de mis primaveras”.
Lo dicho, ¡vale la pena amar!
Peaton

