domingo, mayo 02, 2010

Cuando uno recuerda

Calella 2 de mayo 2010

Hoy, acompañado por este dia, terco y obstinado en no mostrarme el sol, recorde tus ojos, tus labios, tu manera de caminar. Y lo primero que pense fue; “Ojala que le vaya bonito”. Existen dias que recuerdas, como hoy recuerdo tu pecho que me salvo de tantos hastios. Existen momentos que son los que te quedan de toda una vida. Los que te ayudan a seguir, aunque siga sufriendo en mi el peso de tantas vidas. Hoy te pediria tu mano, aunque fuera al borde de la nada. Ya sabes de mis vacios. No me lo voy a negar, a mi tu ausencia me acompaña.
Me dice el destino que son momentos de esperas, que aproveche para descansar, para reflexionar, que pronto se abriran otros caminos. Lo que el destino no sabe es que solo tu me enseñaste a dibujar, colorear, y a sentir que significa un futuro. Me podran devolver un punto de partida, pero, para que lo quiero, si tu ya no estas conmigo. Y como busco esas palabras claras, precisas, para hacerme entender, para hallar algun que otro consuelo. Que sepas que aun te amo, aunque solo obtenga tus silencios, es otra manera, mia, de estar y seguir contigo.
Esta mañana me fui a pasear por nuestros mares, sentada en la orilla y mirando a lo lejos, encontre a Maria, ¿la recuerdas? Me cuenta que ya es bisabuela, y pregunta por ti. Como aquella noche en el cafe de la opera de Barcelona, cuando nos contaba como tuvieron que huir a Port de la Selva ella y su marido Javier, cuando aquellas cosas de la guerra. Que noche mas entrañable. Me volvio a contar la misma historia, destacando siempre como por las noches, asomada al balcon que da a la playa, cantaba habaneras, mientras su hombre dormia. Como al dia siguiente los pescadores del lugar, tan felices de oirla durante la noche, le regalaban frutos de la mar. Me canto una habanera con los ojos cerrados. No me pude resistir, le bese las mejillas y segui mi camino. Maria fue maestra, amaba y ama a su marido, y solo el sonido del mar y la brisa marina le calman la ausencia. Por eso acude tan temprano a recoger olas, como recuerdos, como los marineros la cosecha del mar.
Imagino que todo sirve para otras vidas, imagino que lo importante es amar. Y yo que siento que la primavera baja por mis venas. ¡Como me gustaria saber cantar! En que estanque habre guardado mi corazon...
Tuyo siempre...
Peaton

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