Carta a un amigo
"La paciencia es un arbol de raiz amarga pero de frutos muy dulces”.
A la altura y estatura de los recuerdos, sueños que nos acunan en el presente, ilusiones que nos vuelven a unir. Estemos o no presentes. ¿Diferencias? Las de la vida misma. De que sirve agredir si sabes que mas tarde o mas temprano te habras de arrepentir. Porque el rencor es un arma de doble filo, acaba por oxidar a quien lo padece. Tiempo al tiempo y todo es cuestion de paciencia. Yo lo aprendi en la vida, ciertas cosas no vienen en los libros, a menos que las experimentes. Y voy mas alla, la raiz amarga de la paciencia te lleva a lugares extraños. Incluso llegas a pensar,; “si yo despareciera, seguiria el mundo girando”, ¿desparecerian las aguas que dan la vida? No lo creo. El mundo seguiria igual. Me muestro como soy y de mi existencia a nadie tengo que pedirle disculpas. Pero, quizas se trate de algo en lo que yo no pense, o no quise pensar, no he conocido a nadie tan infeliz como al desconfiado, el que no se fia de nadie ni de nada. Me decia un amigo hace poco; “el hombre se hace haciendose”, o como Ortega, el hombre y sus circunstancias.
Insisto en ello; la oferta tanto publica y privada de los medios de comunicacion son libres, no por eso no mediaticas, pones un canal de television, el que mas te guste, pero tienes que comprender que a lo mejor a mi no me gusta. Una sonrisa; en muchos hogares se sabe quien manda, por aquel que domina el mando a distancia. Y si de llevarse bien se trata, pues a veces veo un programa, que sinceramente, a mi me mata, pero aguanto como puedo.
Todo es cuestion de paciencia. Incluso la muerte. A mi me nacieron, (no es el caso de Gila, que solo se encontro con la vecina, estaba mi madre, la comadrona y la vecina, el guardia civil, el cura...) nadie me pidio permiso, y una vez aqui, pues a vivir como se pueda y te dejen. Pero tampoco se trata como en el libro de Antonio Gala, El manuscrito carmesi, Boabdil de niño, estaba enamorado de otro niño, de su belleza, era tal la dependencia que sentia de aquel rostro, que para no padecerla, con una piedra le destrozo la cara. Yo no se desde que lugar, que escalon, o peldaño, o balcon hablan algunos, o hablamos todos, pero a mi el peldaño de “vivir”, es el unico que me sostiene. Y me apasiona compartir, dialogar, comunicar, discutir, siempre y cuando sea constructivo. A veces, llego a pensar; “Creo que me equivoque”. Y procuro,como puedo, rectificar. Es logico que si no me gusta agredir, no por eso no aprendiera a defenderme. A la vida y sus cosillas me refiero. Y defender posturas, de la indole que sean, me encanta. Es mi manera de aprender. Porque todos aprendemos de todos.
Me muevo entre gente de todo tipo, cierto es que mi grupo es otro, mas reducido, una pandilla de locos. Pero entre toda esta gente he aprendido que dos no se pelean si uno no quiere. Eso si, desde la humildad, el respeto y personalidad de cada uno. Tampoco se trata de cederle al otro la piedra, con la que sabes que te va a destrozar la cara. Y para “matones” ya estan las peliculas del Western, los que siempre acaban en la horca o entre mazmorras, tambien es cuestion de tiempo, el Sheriff conciencia existe. Yo en cada caso me receto paciencia, eso si, siempre y cuando no me toquen, ¡que digan lo que quieran! Si ni ellos mismos se escuchan, y al dia siguiente vienen y te piden disculpas. La gente que a mi me toca, claro esta.
Solo existe una cosa por la que no paso, que alguien haga daño por el mero placer de hacer daño y ademas a conciencia, ahi no me callo, no. Ni a quien odia por odiar. Decia mi padre; “a la gente le gusta oir lo que quiere oir”, fuera de ahi, no digas mucho mas. De todas maneras, “libreme dios de las aguas mansas que de las bravas me libro yo”. Somos un “quehacer” unidos por algo mas que el recuerdo, unidos por nuestras ideas, por nuestros anhelos, nuestras inquietudes, por tantisimas cosas, por la conducta tambien. Y en esta entra tambien el perdon hacia los demas, y hacia uno mismo.
Aunque a veces, te encuentras con un supuesto amigo y le dices; “¿Hola, como estas?” y solo sabe que contestarte; “¡Pues anda que tu!” Leches, asi no se hacen amigos. Y existen, y es verdad.
Fijate que yo utilizo la paciencia, hasta cuando todas estas cosas me digo....
Juan Antonio


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