lunes, febrero 26, 2007

A tu aire...

Que siempre te acompañe la palabra. La palabra es aquello que al aire de su vuelo "por el otero asoma". La palabra es rodeo, circunloquio o soliloquio, para aquello que pertenece a lo inefable, que es esencia, que es luz, que es viento, que es estremecimiento, que es el (gran) silencio.
A tu aire y con la palabra frente al anhelo de tener, de aprender, de asir-se a la realidad, el espíritu busca ser, desprendersem desasirse. Con la palabra volarás como el espíritu libre que eres. Ese "espíritu que no ansía dominar y poseer todo, como el alma hostigada por la curiosidad y el miedo."
Con la palabra serás habitante del infinito, y el espíritu volará libre, en su extranjería, por las "ínsulas extrañas" del reino de la esencia. Con la palabra hallarás la patria de los poetas. Pues los poetas son "como niños del espíritu". Y descubrirás como decía Spinoza que a veces las cosas más raras son las más hermosas.
A tu aire, a tu aire y con la palabra. Así encontrarás ese lugar donde se funden poesía y verdad. Que tu mano dicte a tu mente qué cuadro pintar, para que tu corazón no deje nunca de amar.
Con la palabra serás capaz de crear, de reconstruir identidades sin fundamentalismos. Palabra que nos regenera. Palabra que nos redime...y el verbo se hizo palabra.
Yo he visto al silencio dormir y soñar con palabras...
Peatón
P.D. "La vida es linda, lo malo es que algunos confunden lindo con fácil" (Mafalda)

viernes, febrero 23, 2007

Esas fuerzas ocultas que actúan...

Toda obra alberga horizontes y se mueve -se gesta y crece- en relación a deseos que la impulsan. Como buscando el enigma de la unidad de la vida. Pero yo procedo de la forja de las pasiones. Yo escribo animado por la fuerza misteriosa de un deseo insatisfecho. Y a estas alturas de mi vida ya son muchas las navegaciones que emprendí.
En esta extraña era llamada, mal llamada "Globalización", han conseguido que padezcamos de claustrofobia. La tierra de los insatisfechos. Todos somos rehenes de un falso futuro que jamás llegaremos a alcanzar. Y claro está pasa la vida.
Necesitamos otras ideas, de mayor calibre y alcance, para que el mundo sino mejor, al menos sea más justo. Recuperar <>. Me atrevo a decir de la sonrisa que emana espontánea, no de la prefabricada. Recuperarnos en todos los sentidos en cuanto a generaciones futuras. Pues "en el odio actual está precisamente el resentimiento de todo lo que no ha tenido lugar".
Esas fuerzas ocultas que actúan deberían, al menos, permitir una visión de futuro má amplia. Que englobara a la totalidad del planeta. Que si no es posible una revolución pacífica que al menos la económica, la que hacen sin piedad, que tenga en consideración a los que sólo tienen la palabra. De los que entienden como "bolsa" la que sirve par ir a comprar el pan. Claro está que para eso hay que tener con qué.
Si esto sigue así, nacer será tan terrible como vivir, como envejecer si llega el caso. la diversidad desaparecerá y ser diferente será perseguido. Y todos tendremos que afrontar el tiempo muerto según dicten las fuerzas ocultas que actúan.
Si entre todos, con nuestras sonrisas, los que no pertenecemos a esas fuerzas, los que nunca perteneremos y no queremos pertenecer, fuéramos capaces de fabricar una torre ( no la de babel) que llegara al cielo, a lo mejor se darían cuenta de que también existimos, los de la palabra, los de la palabra....
Yo hoy pongo la primera piedra....
Peatón
P.D. Quiero un mundo lleno de integración y armonía cultural.

Encontré una lágrima al borde del camino...

"Tomen, al borde del camino, una ramita de cualquier hierba, y sorprenderán en su trabajo a una pequeña inteligencia independiente, incansable, imprevista."
Dicen que en una lágrima puede caber un universo. Yo no soy poeta, soy esa lágrima eterna que se desliza en el folio blanco. Buscando un asidero que no sea siempre el mismo sueño incumplido. Padeciendo la marginación y la dramática imposibilidad de ser una persona corriente.
Quiero salir del círculo vicioso; "sueño, soledad y amor". Necesito ordenar mis pensamientos. Que alguien me rescate de esta desorientación emocional. Alejarme a la distancia justa de esos corazones que se cruzan cotidianamente en mi camino.
Necesito ese espacio de la imaginación donde nunca haya ocurrido nada. Donde la lluvia no sea ruidosa y los recuerdos no se emborronen. Donde el deseo alcance en las nubes la realidad. Donde las ilusiones tengan el tamaño infinito de los universos. Decir y hacer lo que quiera, lo que se me antoje, eso sí, de forma óptima.
Mientras resbala una lágrima algo muere y al mismo tiempo algo nace. ¿Será verdad que las lágrimas saben a sal? Cuando nace una lágrima el mundo se desata. Yo tengo el baúl lleno de lágrimas de Batavia. Una lágrima es el límite que separa la vida de la muerte, la tristeza de la alegría.
Mi noria son amores imposibles, poco hilvanados. Encontrando siempre espacios privados de a dos con vocación colectiva. Cuando se rompe algo qué difícil es recontruirlo. Quién sería capaz de reconstruir una lágrima rota.
Pero "Si mi vida cupiera en una lágrima tuya, ¡qué grande sería mi vida!"
Cae la tarde y soy ese brote de la ramita arrancada del tronco de un único sueño; amar y ser amado. La tarde está tranquila pero cómo late mi corazón madre, cómo late...
Peatón
P.D. "En la noria del fondo de mi quinta, el burro da vueltas y vueltas. Y el misterio del mundo tiene el mismo tamaño"

sábado, febrero 17, 2007

cuando la evidencia quiere ser puro secreto

Siempre más cercano a las razones del corazón que a las de la razón. Intentando instalarme en las más grandes alturas, allí donde es casi invisible el límite que separa la tierra del cielo o lo audible de lo inaudible; la voz del silencio. Y sé que el no-decir es también un no-lugar.
Humano hasta la saciedad, aunque temeroso, tras el límite del silencio, intenté alcanzar la palabra. Pues dicen que en las palabras del poeta duerme la tentación de lo absoluto. Como también aprendí que de entre las ruinas renace la esperanza.
Era real pero su vida se desvanecía y su placer no era docto. Buscaba una realidad que no vivía. Era el diario de un padecimiento. Y de sus entregas pasajeras intentaba ese día a día que la llevaba a una casa imaginada y vacía.
Antes de conocerla yo ya era pastor de focas. Pero nunca supe adivinar que entre las aguas y las focas a veces se introducen sirenas de cantos extraños. Incluso saben imitar el de las focas. Y ya fue demasiado tarde. Y hube de esconderme tras las palabras que no van a ningún lugar.
Nunca comprendí a esos seres, que estando en la vida, no acaban de vivir. Seres que siempre tienen prisas de ninguna parte. Seres que son los portadores de las mentiras. Pues para ser mentira tienes que tener conciencia de la verdad.
Era real pero su existencia era un futuro que jamás venía. De secretos perdurables, de heridas mal curadas o incurables, de mentiras aplazadas. De sentimientos atrapados y tergiversados; era una aspirante al movimiento eterno.
Y decidí invocar un silencio que resultase más expresivo que las palabras. Nunca se debe hablar con según que palabras, corres el riesgo de contagiarte. Para qué hablar con quien no espera nada de la vida. Y si espera algo es el tren de la trasgresión. Consumir malditos! Consumir! Gozad! Gozad! De prisa! De prisa!
Pero hoy he recordado la mar en calma, cientos de gaviotas desafiando mi cielo azul, mi playa dorada de sol. Hoy he sido quien fui. El poeta; residuo del silencio de las alturas. Yo no sé escribir con guantes y el sol de la luna me asusta.


Peatón

P.D. “Se puede confiar en la mentira, no cambia jamás.”

martes, febrero 13, 2007

Yo me atrevo...

Si te atreves con la verdad, te atreves con todo. Y tarde o temprano los senderos reaparecen. La verdad que te propone la emoción. La necesidad de ampliar la visión. De participar en el devenir de la creación. Y es cuando los senderos se iluminan, emergen. "Los senderos, esa tierna costumbre donde aún late el amor de los días."
Si te atreves con el amor, te atreves con la vida. El amor es cosa de valientes. Y es cuando tu vida cobra el sentido real de las cosas. Cuando el universo se expande y los detalles quedan al descubierto. Cuando un "te quiero" es la llave de la dimensión exacta de tu galaxia. El amor sólo pide una cosa; amar.
Si realmente amas, ya no ha de importarte desde qué lugar, la patria es nueva y el camino virgen. Sin miedos, ni temores, ir un poco más allá de la hora de los tiempos. Un poco más allá del origen de la creación; nacer a un mundo nuevo. Donde los sueños nacen para hacerse realidad.
Amar es confiar. Amar es perdonar, a nosotros y a los demás. Amar es desear. Amar es comprender. Amar es saber aceptar. Amar es el sueño de la imaginación en el centro neurálgico de nuestra realidad. Amar es ceder y aspirar a más. Amar es dejar de esperar. Amar es atreverse sin más.
Si lo deseas, si te atreves, en este día de San Valentín podríamos crear entre todos "el club de los atrevidos". Yo me atrevo y por el amor me dejo atrapar.
¡Felicidades a todos los que una vez en su vida se atrevieron a amar!
Peatón

Tu recuerdo y la tarde no es mía...

Tu recuerdo ...

Los fantasmas de todos los amores perdidos se han puesto de acuerdo y hoy me visitan. Me dispongo a penetrar en el universo de la nostalgia. La voz es íntima, doliente, pero las confidencias, a veces, son necesarias.
Fue en un abrir y cerrar de ojos, la tarde tranquila me pesaba y el sueño me aturdía. Llegaron los recuerdos y me impedían levantarme. Pero me gustaba, y me dejé penetrar por esos fantasmas. Esa vehemencia de los afectos del ánimo, en mí, siempre fue una constante.
Las historias acudían pausadas, una tras otra, con la cadencia del sabor agridulce. Era como un canto triste a la intensidad de lo vivido. Dicen que toda la existencia pasada se resuelve en clave de pasión amorosa. Que no puede ser de otro modo. Y mi habitación olía a recuerdos. Mi habitación era el edén, tan irrecuperable como la infancia.
Sentí aquellos fantasmas en mi piel, sus caricias, sus deseos, ausente de reproches, de llantos, como un reencuentro en los inicios de las pasiones. Me vivían, me creaban, me hacían sentir el hombre de otro tiempo, ajeno a todo, me dejé llevar.
Vivir los recuerdos y la mentira de la soledad. No hay como los sentidos para saberse vivo, no hay como el tacto para saborear el presente. Tocar de nuevo la piel de la vida. Mi posición en el mundo es el deseo, lo que me impulsa hacia nuevas tierras, parajes para descubrir, horizontes que no alcanza la vista, el motor de mi imaginación en los brazos del sueño único; ¿qué hay más allá?
Caía la tarde y el sol se retiraba tímido. La noche me alcanzaba de nuevo y fue cuando recordé tu nombre. Que no todo había sido un sueño, que eres real, que existes. Y las sombras de la ausencia anunciaban la noche.
Al salir de aquella tarde preñada de recuerdos me propuse esperar, que pasara la noche, que se fueran las sombras, y te dejé entrar, sólo a ti en mi cama. El cuerpo recobró sus formas, la piel mudaba, y mis manos te buscaban. Yo pronuncié tu nombre y la noche no se atrevió a entrar.

“…anhelos tengo de verte vida mía, anhelos de sentirte cerca de mi, anhelos de besarte noche y día, si los anhelos se cumplen se curaran las heridasde,
un alma enamorada y atrevida”.

Peatón

viernes, febrero 09, 2007

Hoy lo he decidido

Una decisión…

Lo tengo decidido, voy a buscar la última idea romántica de transformación del mundo, voy a hacer que llueva amor.
Voy a implantar la ley del sentido común. Voy a sembrar la tierra de sonrisas. Crecerán flores de paz, crecerán flores de esperanza, de todos los colores, y se hablará el mismo idioma; la humanidad.
Hoy quiero que la vida sea Sol. Hoy quiero que todos vivamos la vida.
Como si de flores inteligentes se tratara, como si de la tierra húmeda nos amanecieran brotes de felicidad. Hoy el mundo se ha detenido, ha reflexionado, y ha decidido no sufrir más. ¡Ahora toca la vida!
Nos vamos a solidarizar en ese futuro común a todos; un mundo mejor.
Y si existen lazos, que sean de fraternidad.
Ya no vamos a necesitar la libertad, ella nos buscará.
Hoy lo he decidido, todos vamos a gritar; ¡LA VIDA!

Peatón

martes, febrero 06, 2007

¿Cuándo toca ser feliz?

En este momento clave de mi gastada vida empiezo a creer en lo mágico, aún no me atrevo a decir en lo divino. Es hora de abandonar los silencios. Y me propongo hacerlo a través de la palabra. La vida consiste en “quehaceres diarios” acompañada de los propios pensamientos. Qué difícil es encontrar el equilibrio entre claridad y misterio, entre simpleza y transparencia.
Tengo la mirada reflexiva, distante de la realidad, como una forma de conciencia. Como un ángel caído que busca en los desvanes del tiempo. Asombrado, sorprendido y perplejo ante lo visible. Sobrio y sensorial como nunca, te ha hablo con la sencillez de quién sólo quiere vivir en la felicidad eterna del verano. Hombre de tiempo lento de mucho sosiego, algo distraído. Yo me voy del desierto de los excesos.
Reconozco, por fin, que parte de mi tristeza fue pretendida. Yo siento cómo ese amor mágico, el que tanto busqué, aún recorre mis venas. Amor por el territorio que habita el cuerpo, amor por los amigos y los placeres estéticos encontrados en mi recorrido vital. Yo me sé adicto a la belleza. Hubo una época en que me aficioné a ver atardeceres y amaneceres. Reflexionado sobre el tiempo y las flores, el ajedrez y porqué no, también sobre las coles.
Sin separarme nunca de mi mundo originario fui movedizo, fluctuante, nada constante. Amante de la flexibilidad como cuerpo y energía. Latente, discreto, como la marca leve del escéptico algo ausente de este mundo. Y es cierto que a veces me encallé en la misma orilla amorosa que analizaba. “Cada hombre es dos hombres: uno despierto en las tinieblas y el otro adormecido en la luz”.
Quise localizar el mínimo denominador común de la felicidad universal, pero sólo encontré conciencias apaciguadas, desterrados de la felicidad. Siempre he sabido que el poeta no tiene lugar propio. Me quiero ir del imperio de lo efímero. Donde el exceso y la continencia son ejes dominantes. Quiero, tal vez en algún otro lugar, otros poetas, ese lugar donde los amores existen para siempre, pero no desde siempre. Ese lugar donde sentir lo real lleno de significados ocultos y vivos. Donde la existencia se resuelva en clave de pasión amorosa.
Discúlpame este canto triste a la intensidad de lo vivido, a las cosas bellas del mundo, pero yo también necesito descubrir y llegar a mi lugar. Aquel edén tan irrecuperable como la infancia. Aquellos días, las sonrisas sinceras, las utopías, las tertulias entre las bisagras del orto y el ocaso, lo que no caduca nunca, lo que nos invita a regresar.
Un lugar, y entre besos y abrazos, dejarnos llevar. Pues ¿qué pervive para siempre? Sino el amor y sus circunstancias. Ese otro lugar, esa mano amiga, esa otra manera de vivir y crear, siendo siempre ese hombre de otro tiempo.
Aquí con la voz íntima y doliente, yo te digo, que tal vez en algún otro lugar, yo lo pueda encontrar. Mi última pregunta; ¿cuándo toca ser feliz?

Peatón

P.D. “Un optimista es el que piensa que este mundo es el mejor de todos los posibles; un pesimista es el que sospecha que el optimista tiene razón”.

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