domingo, noviembre 02, 2008

¿Te detienes un momento y piensas conmigo?

El hombre ha dejado de ser lo que era; el centro de todas las cosas. Ahora es el centro de nada. Pero, cómo ubicar al hombre en la vida espiritual, del conocimiento, y por supuesto en la vida contemplativa. ¿Se ha liberado el hombre de los dogmas? ¿Es, por fin, el camino hacia la liberación en su totalidad? Pues lo quiera o no el hombre sigue siendo un animal metafísico, lo sepa o no. Se acostumbrará el hombre a vivir sin verdades absolutas.
Como animal místico es luz, despierto, capaz a través del pensamiento de romper el propio ego. Capaz de enfrentar su destino sin salvadores. En el flujo de lo vivido el hombre describe la realidad, la única que posee. Toma conciencia de ser conciencia en algo. La conciencia trasciende y la subjetividad alcanza el sino; el destino del hombre a pesar del hombre en sí mismo. “La función intelectual de las dificultades es la de conducir a hombres y mujeres a pensar.”
Al vivir sin pensar la vida desaparece. Nos convertimos en un animal raro, y diría que peligroso incluso para nosotros mismos. Pero pensar consiste en algo más que pensarte, debemos pensar las cosas, porqué acontecen, porqué la vida, según la nuestra, nace y muere. Y al no pensar la exigencia de esa supuesta felicidad es aún mayor. Todos queremos ser felices, pero muy pocos se detienen a pensar en qué consiste esa felicidad que solicitamos. Es una mar de confusiones. Pues no estamos solos, no vivimos solos. Pensar y obrar en consecuencia, de eso se trata.
"¡Cuán pocos son los que piensan justamente sobre los pocos que piensan! ¡Y cuántos que creen pensar y no piensan nunca!"
Pero ser demasiado libre puede ser irritante, como tener todo lo que uno quisiera. ¿De qué nos serviría esa libertad, si no tenemos con quien compartirla? Hoy en día el impacto inmediato en las comunicaciones, nos ha llevado a decir; “tengo miles de amigos y además por todo el mundo”. Y sin embargo cuando te cruzas con tu propio vecino, el que vive en tu mismo rellano, casi no aciertas a saludarle. No, no creo en ese tipo de amistad, donde la responsabilidad con el amigo desaparece. No podemos ser amigos sólo del que nos brinda únicamente lo que queremos oír, o constantemente nos hacer reír, eso no es un amigo, es un comodín que utilizamos a nuestro antojo, o viceversa. La amistad es incondicional, o no existe. Qué curioso que todos los géneros de felicidad se asemejen y en cambio cada desgracia tenga su carácter peculiar. "Si la vida es miserable, resulta penoso soportarla; si es dichosa, horroriza perderla: ambas cosas vienen a ser lo mismo."
Por qué no pensamos la desgracia como lo haríamos con la felicidad. O es que en los momentos felices el estado de conciencia se eleva y recuerda un paraíso que tenemos más que olvidado. Existe muchísima gente que si le quitas su poder adquisitivo, o se lo restas en alguna medida, no sabría qué hacer, ya que todo su comportamiento va asociado según tiene, y no según lo que es.
No sé..pensaba estas cosillas, hoy llueve, no salí de casa, y las quise compartir contigo..
Y tú, qué opinas…

Peatón

P.D. "Nadie es feliz durante toda su vida."

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