jueves, noviembre 06, 2008

Me lo dijo el mar..

Mirando las estrellas, anoche, me lo dijo el mar...que yo de estas tierras he de emigrar..

Hola mi Amor…

Sigo aquí, en este leve espacio que la vida tuvo a bien darme. Me gusta el lugar pues es tranquilo, con vistas al mar. Me gusta este lugar donde las estaciones se hacen notar. Incluso el tomate sabe a tomate, y entre tú y yo, cada día se me invita nadar. ¿Recuerdas aquellos días? Cuando soñábamos con esa casita al lado del mar. Y nos dibujábamos, cada uno, con nuestros lápices de ilusiones, una vida, juntos los dos, y esa brisa que nos unía, la brisa de la felicidad. Las tardes de ocasos y esos amaneceres, abrazados los dos en un rincón llamado; verbo amar.
En mis tardes nostálgicas paseo las orillas de esta playa ya mía. Qué memoria la mía, recuerdo cada granito de arena que pisamos juntos, tú y yo, y cómo en cada uno de ellos depositábamos nuestros deseos. Déjame recordar, reír un poco, aquella vez que se juntaron esos dos deseos nuestros, ¿lo recuerdas? Y brotó una rosa del desierto.
Son los días de cielo azul y gaviota alta donde me asomo al balcón, para recordarte, cada día a la misma hora, para que sepas que soy yo, en ese preciso momento en que mi pueblo marinero despierta. Y aparecen, de nuevo, los ruidos de la vida. Se diluye entonces el pensamiento en otras imágenes, el día a día, pero yo te llevo conmigo, esas pocas nubes lo saben, son mis testigos. De cómo cada amanecer yo te envío mi querer.
Otoño es un tiempo de nuevas vistas, tal vez ya no de mar, aunque las olas quieran retenerme, ahora son otras tierras las que me llaman, apresúrate me dice el tiempo, ella aún te llama, aún te espera, ella nunca te dejó de amar. Y en las noches estrelladas, donde Venus se afirma iluminada, yo apenas si llego a susurrar tu nombre, tú mi amada, tú mi amada…
Llego pronto amor, y pronto es tal vez mañana, ese mañana que los dos queremos, sin tiempos, sin horas, sin calendario que frene lo que podemos sentir ahora. Si amor, vencimos el tiempo, vencimos y ahora sólo falta el encuentro. Reunirnos de nuevo, como antes, en esos países de nuestros sueños. Mira amor, esas lágrimas sobre la arena, míralas, ahora son perlas, y conchas del mar transportadas por sirenas, vienen a recogerlas, tú y yo mi amor, yo y tú. Cuánto saben las profundidades marinas de cómo nos quisimos, en estas orillas de esta playa, llamada por nosotros; nuestro amor.
Ya llega la luna, nuestro tiempo, el ayer, el futuro y tú y yo, el presente enamorado. No más palabras, lenguaje de los cuerpos, de las almas y nuestro silencio creando vida, deseo, y la eternidad que se nos prometió. Somos los que creímos en un mundo mejor, los fragmentos de ese mismo símbolo, que te quiero, que me quieres, y nuestras casas unidas dejarán de estar deshabitadas.
Ya llego amor…ya llego.. espérame así , desnuda, ya te visto yo, de besos, caricias, y ese abrazo que un día nos unió a los dos…Ya llego mi amor, soy yo, te amo…

Peatón

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