Carta abierta a mi amiga ...Jacoba..
Querida amiga Jacoba...
Siempre me has recordado los colores del mar en invierno. Me llamas por mi nombre, es cierto, e intentas enlazarlo con tu vida, pero no con tu nombre. Te recuerdo mirando. Mirando hacia el montón de escombros del pasado, mientras eras arrastrada hacia tu futuro. Me iluminabas a ráfagas, no entregándomelo del todo nunca; tus silencios. Me hace sonreír recordar cómo te sonrojabas ante la fuerza de los efectos de lo inmediato. Ciertos instantes, amiga mía, valen por toda una vida. Contigo la silenciosa conciencia de lo inexpresable, me hizo comprender el Dios oculto en los vacíos del alma humana. Jacoba, me gustaría que lluviesen gotas de tu educación, de tu forma de ser, y así brotaría de la tierra "respeto humano".
No, no soy testigo de la luz, nunca lo he sido. Sólo soy un "no sé." Pascal decía..."El hombre no es más que una caña....., pero una caña pensante." Parte de mi vida, no es más que agradecimiento, incluso a la vida misma, la experiencia, mi experiencia, de un sujeto que se asombra de su pequeñez en en el cosmos. Tuve la osadía, ahora lo reconozco, de atravesar el espejo y descubrí que el no-decir es también un no-lugar. Te aseguro, a ti sí puedo decírtelo, que ningún vacío resolverá por nosotros la pregunta de cómo vivir...
La esperanza es necesaria. Tengo la convicción de que es vital la esperanza, una convicción paralela a la conciencia de la falsedad del progreso (el que nos quieren vender) y la constante aptitud del hombre para la barbarie.
Amiga mía, imagina un poeta leyendo sus poemas a unos ciegos, imagina el silencio del cosmos que intenta explicarnos cómo vivir. Imagina la presencia de Dios y su silencio ante nuestros pensamientos. Te lo digo yo, sólo alcanzaremos la respuesta, una vez nos elevemos y vayamos a buscarla. Y mientras tanto, se trata de vivir.
Tú me supiste en nuestra batalla común, tú participaste de mis otras guerras, no te preocupes, todo está bien. Todo según lo escrito en el libro de mis sendas a caminar. Otra cosa es que el futuro fuera a transitar por las cauces señalados y acabara por conjugarse con aquellas u otras espectativas...Ya sabes que no fue así, pues la fuerza de la realidad pudo más -mucho más- que la firmeza de mis deseos. Pero, de muchas ruinas surgieron mundos insospechados. Y mi fe sigue siendo la del carbonero.
¿Deseo? , ¿Decepción? No, no...te lo resumo....Fue más bien la frustración que acompaña a la segura sospecha de un fracaso que se avecina. Sin saber cómo, las realidad me huía y corría veloz, demasiado, acaso sin saber adónde, pero ajena, en cualquier caso a esos mis deseos. Hoy en día, no podría describirlo como una realidad hostil y un deseo insatisfecho. El mundo, en verdad, mi mundo, ha cambiado mucho, a mis interiores me refiero.
Disculpa estos momentos de sinceridad. El rumor de fondo no es más que cansancio, provocado por un desgaste que no me deja entrever resultados tangibles. Bueno, ya me conoces, me visto de optimismo y ensayo como pocas veces hice antes el "esfuerzo deportivo de la sonrisa" Empieza pues una nueva tarea; seguir navegando.
Me gusta y quiero que estès bien. Me encanta, que en tu caso, la cobardía se haya inundado de ternura...¡lo mereces! Es curioso, ahora que lo pienso, yo a ti siempre te tuve por una osada...(sonrisas).
Te quiere siempre..
Juan Antonio
P.D. amiga mía...llegan rayos plateados y el cuervo ha de alzar su vuelo...

