miércoles, febrero 24, 2010

Carta abierta a mi amiga ...Jacoba..

Querida amiga Jacoba...

Siempre me has recordado los colores del mar en invierno. Me llamas por mi nombre, es cierto, e intentas enlazarlo con tu vida, pero no con tu nombre. Te recuerdo mirando. Mirando hacia el montón de escombros del pasado, mientras eras arrastrada hacia tu futuro. Me iluminabas a ráfagas, no entregándomelo del todo nunca; tus silencios. Me hace sonreír recordar cómo te sonrojabas ante la fuerza de los efectos de lo inmediato. Ciertos instantes, amiga mía, valen por toda una vida. Contigo la silenciosa conciencia de lo inexpresable, me hizo comprender el Dios oculto en los vacíos del alma humana. Jacoba, me gustaría que lluviesen gotas de tu educación, de tu forma de ser, y así brotaría de la tierra "respeto humano".
No, no soy testigo de la luz, nunca lo he sido. Sólo soy un "no sé." Pascal decía..."El hombre no es más que una caña....., pero una caña pensante." Parte de mi vida, no es más que agradecimiento, incluso a la vida misma, la experiencia, mi experiencia, de un sujeto que se asombra de su pequeñez en en el cosmos. Tuve la osadía, ahora lo reconozco, de atravesar el espejo y descubrí que el no-decir es también un no-lugar. Te aseguro, a ti sí puedo decírtelo, que ningún vacío resolverá por nosotros la pregunta de cómo vivir...
La esperanza es necesaria. Tengo la convicción de que es vital la esperanza, una convicción paralela a la conciencia de la falsedad del progreso (el que nos quieren vender) y la constante aptitud del hombre para la barbarie.
Amiga mía, imagina un poeta leyendo sus poemas a unos ciegos, imagina el silencio del cosmos que intenta explicarnos cómo vivir. Imagina la presencia de Dios y su silencio ante nuestros pensamientos. Te lo digo yo, sólo alcanzaremos la respuesta, una vez nos elevemos y vayamos a buscarla. Y mientras tanto, se trata de vivir.
Tú me supiste en nuestra batalla común, tú participaste de mis otras guerras, no te preocupes, todo está bien. Todo según lo escrito en el libro de mis sendas a caminar. Otra cosa es que el futuro fuera a transitar por las cauces señalados y acabara por conjugarse con aquellas u otras espectativas...Ya sabes que no fue así, pues la fuerza de la realidad pudo más -mucho más- que la firmeza de mis deseos. Pero, de muchas ruinas surgieron mundos insospechados. Y mi fe sigue siendo la del carbonero.
¿Deseo? , ¿Decepción? No, no...te lo resumo....Fue más bien la frustración que acompaña a la segura sospecha de un fracaso que se avecina. Sin saber cómo, las realidad me huía y corría veloz, demasiado, acaso sin saber adónde, pero ajena, en cualquier caso a esos mis deseos. Hoy en día, no podría describirlo como una realidad hostil y un deseo insatisfecho. El mundo, en verdad, mi mundo, ha cambiado mucho, a mis interiores me refiero.
Disculpa estos momentos de sinceridad. El rumor de fondo no es más que cansancio, provocado por un desgaste que no me deja entrever resultados tangibles. Bueno, ya me conoces, me visto de optimismo y ensayo como pocas veces hice antes el "esfuerzo deportivo de la sonrisa" Empieza pues una nueva tarea; seguir navegando.
Me gusta y quiero que estès bien. Me encanta, que en tu caso, la cobardía se haya inundado de ternura...¡lo mereces! Es curioso, ahora que lo pienso, yo a ti siempre te tuve por una osada...(sonrisas).

Te quiere siempre..
Juan Antonio

P.D. amiga mía...llegan rayos plateados y el cuervo ha de alzar su vuelo...

domingo, febrero 07, 2010

Invento palabras...

Quisiera inventar palabras que me alejasen de ti. Pero no lo consigo. Recompongo trozos, confusos trozos, que mis manos acariciaron y tú ya no estabas. Ahora, mi mirada quiere entrarte por los ojos, y se congela antes. No sé si lo recuerdas, pero tú y yo recorrimos trópicos y estrellas. Éste mi yo diferente, a todo lo que pensaba y pienso, y sólo lo que siento, ¡divino corazón! me acerca y me aleja de ti. Una tarde de primavera yo dejé caer mi alma sobre tus pechos. ¿Verdad, amor mío, que nada romperá nuestros silencios?
No, no es eso; mi sentir no es eso. Sólo cierro la puerta. Pero es que hay siempre una galerna, en el rincón del lienzo donde el mar se rompe, que nos fuerza a adentrarnos en busca de la vida. Aunque después las olas devuelvan nuestros restos contra el embarcadero. Tiempo atrás, vida atrás, me recogí en mi sangre y aniñé mi esperanza para crear un futuro sin ti. No, no, tampoco debió ser eso, pues no lo conseguí. ¿Será que aún te amo y no quiero más palabras que me lleven a ti? ¿¡Cómo llamarte sin nombrarte!?
¿Eres tú ( aún) quien me dicta? Amor, el azar es un frágil amante en los ojos de la melancolía. Ahora el horizonte es sólo lágrima y el barco ( lo que queda de él) busca su muerte entre las rocas. Me cuentan que te maduró el amor, que te crecieron los jardines; "¡Ganas de vivir!" Lo sé, cuando estabas olvidé mi vida, la que tú viniste a buscar. Nunca lo supiste, pero toda mi vida, cabía en una de tus manos. Contigo el tiempo perdía sus límites, ¿por qué te cuento todo esto? Amor mío, ¡qué duro es inventar otra vez la vida! ( sin ti...)
Tengo angustia del tiempo, sobre todo del tiempo que se va marcha atrás, como este desamor, que también mira hacia atrás. Pero, contra el dolor yo tengo mi palabra; Firme promesa de resistir. E invento palabras que me alejen de ti. Aprendo caminos para tu ausencia; luz cerrada que se desboca. Y escribo sobre un amor que nunca llega. Mis manos comprueban el peso del tiempo, momento de lentitud en la paciencia. Y por donde vaya contaré mi tristeza; cuerpo el mío disociado de la razón, que canta un imposible de una unión ya maldita.

Juan Antonio

P.D.
"Nadie es su voluntad; es su destino.
Ni es sólo su presente; es el pasado,
y el futuro también -un peligroso borde
donde, no siempre ciegos, caminamos-.
Inevitable despeñarse
más tal vez no terrible."

sábado, febrero 06, 2010

Respuestas para ti..Mujer..altruista y cobarde...

En este mundo que nos ocupa uno más uno es uno. Mi forma de ver y contemplar es otra, en mi mundo uno más uno es infinito. Por mucho que me quieran convencer que lo que convoca es estar dispuesto a la desaparición. ¿Cuánto tiempo más habrá de pasar para que se cumpla la hora de la humanidad? No lo sé, ¿cómo saberlo? Y no pretendo una cita de aquí a un millón de años, lo que quiero, lo quiero ahora, y no sólo para mí, sino para todos. Se puede desmoronar la torre de Babel que algunos poderosos y torpes han construido, y en ese mismo momento seguirán existiendo las rebajas. ¡qué loco mundo! Y qué fácil es mirar hacia otro lado. Claro está, que la vida es otra cosa.
¿Cómo le irá? ¿Seguirá vivo? ¿A quién le escribe ahora? Sobreviviendo, que no es poco. En paz, sin resignarme, colgado de un maltrecho equilibrio que suelo llamar "mi mundo interior". Mis respuestas distan mucho de resultar satisfactorias, pero me consiguen consuelos reveladores y para mí es suficiente.
Me cuentan que vas, que vienes, y que a veces, preguntas por mí. Y me sorprende, pues yo nunca me moví de tu alma.
Cada día contiene una dimensión cósmica, un estudio histórico desde la historia misma, siendo uno más entre tantísima gente. La humedad es patente en mi pueblo marinero, y como puedo robo algún rayito de sol, sobre todo cuando consigo detenerme. Me han otorgado el carné de la biblioteca local, pero como no se me permite fumar, la frecuento poco, como no sea para extraer un libro en concreto. Todo lo veo, ahora, desde un lugar diferente, extraño, raro, conveniente. Como si todo el tiempo vivido hasta ahora hubiera sido necesario, como si de una prueba se tratase. No lo divulgues, he conseguido que las gaviotas me escuchasen, y han dejado de maltratar a las palomas. Cuestión de paciencia, es obvio. Y he sabido, confidencialmente, que los creadores de sueños no regresarán hasta el próximo verano.
Entreno a diario para dar ese salto que me permita "una nueva oportunidad", cuestión de tiempo. Reonozco que a mis edades y con los tiempos que corren, habré de intensificar la gimnasia, pero ahí andamos. Me aparto de caminos oscuros. Me aparto de otros caminos para ver cómo transita la gente. Y otras veces soy yo el que pasea, casi flotando, por estas estrechas calles. La mayoría de la gente sigue siendo la misma, salvo los que ya se fueron.
Visito una o dos veces al mes mi ciudad. Camino durante horas. Cada rincón un recuerdo, una vivencia y el mar sigue estando en su sitio. Mi parada obligatoria en el bar de mis encuentros favoritos, un par de cigarrillos, una copa, y regreso a mi actual refugio. ¡Cómo recuerdo cada instante consumido! Tengo el pleno convencimiento que tarde o temprano, recuperaré lo que siempre fue mío; mi libertad.
Mujer, si uno deja de peladear, la bicicleta se cae. Gracias por preguntar, espero que mis respuestas te sean satisfactorias y te animen a seguir peladeando.

Juan Antonio
juanantonio53@hotmail.es


P.D. Insisto....
"La libertad es otra
verdad y va contigo.
Ser libre es estar solo, o con alguien
que, al menos, nos refleje."

lunes, febrero 01, 2010

Señora...¿mía?

Mía, en la medida que usted quiso y dispuso. La vida, a veces, no es más que ese río que nos lleva y apenas si nos mantenemos a flote. Pero tengo la seguridad, y doy fe de ello, que si una vida no se basa en las fuerzas del corazón, no vale la pena vivirla. Si no es así, nos convertimos en "otra cosa". En esa otra cosa regida por las fuerzas oscilantes que cotizan en la bolsa de "lo material". Esa gente se ha de dar prisa, no se pueden permitir pararse. Pues el diagrama que evalúa las cotizaciones de "ese vivir", no les permite otra reflexión que no sea "una cuenta bancaria". Convendrá conmigo, Señora, que el resultado de sus vidas, no es más que la propia despersonalización y como lecho; sexo, insatisfacción y tristeza.
Siempre he pensado que mi caso es atípico; "un poema es una cosa que nunca es pero que debiera ser." Aún así, me atrevo ( todavía) a diseñar, desde una sonrisa, su recuerdo. Lo que fue y nada más, bregado el corazón y sin estuche. En las distancias cortas nos entendimos mejor. No urgía hablar, con nuestros silencios éramos capaces de recomponer el tiempo. Y siempre que lo necesitamos supimos volver a la amistad. Recuerdo, si me lo permite, aquel último día, cuando de repente se paró todo, el aire se hizo manso y usted se fue suavemente, sin prisas, y no volvió la cabeza. Es cierto que me dejó la impronta de una ciudad suya, inventada por sus manos. ¡Qué bello recuerdo!
Ahora aprendo, como puedo y me dejan, a gustarme, sintiéndome sólo mío. Quiero que lo sepa, sigo intentando descubrir la ruta de los grandes delfines. Me ubico en amaneceres rojos y ocasos blancos, por si consigo darle la vuelta a este mundo sólo mío, ¿será posible? Me sigo negando rencores, envidias y odios, ¿qué podría contarle de mí que usted ya no sepa?
¿Mi último trabajo? Pastor de ballenas, pero hube de renunciar, pues las orcas, todas, se sublevaron. Ahora me conformo con trazar rutas para las gaviotas. Y entre cálidas latitudes me permito un brote de su recuerdo ( un brote lo soporto bien, sin llegar a la impotencia). Y mis manos sin ton ni son, intentan la caricia....
Le he hablado alguna vez de la condena de Sísifo...creo que sí...hoy en día le clamo; "¡Sísifo! ¿hasta cuando, hermano mío? Tal vez los dioses comprendan o me hagan comprender mi línea divisoria entre el bien y el mal. Pero, yo le aseguro, Señora, ¿mía? que sólo pretendí amar. Ahora el tiempo de mi corazón, jugando a la guerra, se acabó. La torpeza de mi corazón cansando de rebelarse, es patente.
¿Qué otras cosas recuerdo? Aquellas noches con usted con sabor a paraíso. ¿Sabe? Le hago una confidencia, lo descubrí en la niñez, en mi tierra africana; " Ese vaivén del alma es porque añora el recuerdo de un algo que ella ignora." A la hora indefinida de la madrugada, entre la noche y el día, aprovecho el vuelo de mis gaviotas para que le lleven (¡iluso de mí!) esto que yo siento por usted, todavía, ¡La añoro, Señora...! Ojalá siga usted ( toda la vida) sintiéndose, como ya la siento, amiga y señora mía. Mi amiga, hechicera de nudos mágicos.
Y si usted quisiera, podríamos seguir eternamente vivos el uno para el otro sin esperarnos nada.

Juan Antonio

P.D. "No contemos
nuestro amor
en días
meses
años
meros harapos temporales
planteó él
y ella
se aferró a ese instante."

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