lunes, diciembre 11, 2006

Un suspiro de amor...

Prisionero de una cárcel inventada

Miente quien diga que nunca se enamoró. De la vida, de las cosas, de un amor, de una idea, de un proyecto, de tantas cosas…
La más bella historia de amor sería la suma de todas las historias de amor. O simplemente la historia de amor que nunca se dio. Que tal vez nunca se dará y precisamente por eso es anhelada y buscada por todos. La historia de todas las historias.
La promesa de una nueva oportunidad para ser feliz. El lado más dulce del alma humana. La compasión ante la desdicha del mundo. La sonrisa en todo momento y en cualquier lugar.
Miente quien diga que ha tocado fondo en el amor. Y no miente quien a pesar de todo sigue amando.
Sin amor el reloj de todos los tiempos conocidos se pararía. Sin amor no hay salida.
A los desterrados del amor, a los que confundieron el amor con otras cosas, a esos les digo que el amor aún les espera, aún les ama.
No existe cárcel más maravillosa que la que te permite ser preso del amor, la libertad en una cárcel maravillosa, una cárcel de proyección eterna.
Yo he dibujado el arco iris de mi vida con los colores del amor. Y sin ellos ya no podría vivir. Colores que simbolizan la vida, la vida de todos, la mía, la tuya, la de aquél…
No te resistas más, acude a ese amor que siempre pensaste, que siempre quisiste, a ese amor que aunque sólo sea un sueño, sueño o no, te dio la vida.
Yo soy uno de los hijos del amor que se resiste a la salida, pero que tarde o temprano volará hacía ese mundo maravilloso del amor y sus consecuencias…
No quise crecer, no quise abandonar esta cárcel, no quise ser más que el prisionero del amor.
Yo canto al amor, yo canto a la vida…

Peatón

ecoestadistica.com