sábado, septiembre 30, 2006

Yo tengo el amor perdido...

Se puede adolecer de tiempo, silencio y paciencia. Y sentir como te llama un destino incierto. Ir y venir entre carencias, etapas y atroces desconciertos. Y con un leve miedo yo te digo que me secuestraron el amor.
Me dijo la dama ave de la noche que nada es puro, si por pureza se entiende que algo permanece a sí mismo desde los comienzos. No sé si saberlo es un consuelo, pero al menos puedo volar en las sombras.
¡Ay amor! Yo sé que un día te habré de encontrar. Como aprendí que las líneas nunca son rectas. A pesar de este humor agrio de tanta presión acumulada. A pesar de esta mi memoria anegada. Yo te he de encontrar. Qué intensas son las tragedias amorosas.
Intenté ser otro sin traicionarme, pero no lo conseguí, ser otro, claro está. Pero por muy lejos que pensemos que vamos, siempre nos sentimos cerca. Son vivencias, vivencias personales. “A cierta edad uno tiene el rostro que se merece”. Aunque a mí, en estos tiempos, se me haya ensanchado la soledad. Y es que no basta con nacer, tienes que hacerte. ¿Será el mito el que piensa?
Yo tengo el amor extraviado. Un hombre sin añoranzas es un muerto viviente. Un hombre sin amor es el preso de la muerte. Me haces falta amor, una falta eterna, dolorosa. Como un vacío en la memoria, como un vértigo en el alma. Necesito tus luces en las sombras de los límites de lo prohibido. Tus misteriosas claridades, tus llameantes tinieblas.
Aquí y ahora, todo es eco. Un eco hecho de puras mentiras. Yo ando a ciegas con el amor secuestrado y aún peor si es equivocado.

Peatón

P.D.”¿Pero quién, alguna vez, no ha reflexionado acerca de sus cataclismos emocionales?”

ecoestadistica.com