sábado, julio 25, 2009

Cuando declina la tarde...

Mi deuda debe ser de amor o no lo entiendo. Se me exigió dar, sin pedir nada a cambio. Si lo hacía moría, y si no, era un lamento. Amar más allá de cualquier límite conocido. Amar antes y después de nunca haber sido. Se me exigía el silencio, cuando, ya desde niño, mi única patria siempre fue la palabra. ¿Cómo escribir lo que se calla? Cómo callar lo que clama.
Mi deuda es de amor, y sólo yo lo sé, porque todo lo callé, porque todo lo narré. Qué momento sería la frontera entre decir y callar. Ya no lo sé, me muestro tal cual soy, como me nacieron, atrapado en esta otra piel, que algunos llaman poesía.
¿Será poesía no entender nada, perdonar y amarlo todo?
Cuando la tarde declina, yo de ti, tú de mí; ausencias. Los recuerdos se dulcifican. Sólo queda el presente, ¿nos edifica? ( tal vez). Un presente, ni de ayer, ni de mañana, un presente de a dos, que nos vivifica, ( que siempre nos vivificó). Ilusionada esperanza, hija de la carencia, caminos de vida, nos lo enseñaron las sombras. No, no nos bastó la puesta de sol, ni tan siquiera la de nuestras vidas.
Tú y yo lo supimos siempre (sólo los dos) que estas cosas pasan cuando existe el amor. Aliento y motor de la vida, tu vida, mi vida, nuestro amor.
Cuando declina la tarde, la que preñó nuestras noches de futuro y nuevos días. ¡Qué de llantos!, ¡Qué de risas!
Declinando la tarde, sí, tú y yo, y la pregunta es reflexiva; ¿Tú y yo?
Amor, para cuándo nuestro día. ¡Ay, amor! Si yo pudiera tus labios volver a besar..

Juan Antonio

sábado, julio 04, 2009

De mis amores y yo...

Como cuando uno se va
y sabe que no quiere irse más

Nos estamos despidiendo, siempre,
amor, siempre.

Como cuando uno se queda
y sabe que tarde o temprano
se irá.

Nunca fue el adiós
pero sí la impotencia
de no poder decir;
¡nos quedamos los dos!

El uno en el otro
el otro en el uno

De no querer irme
tengo rota el alma
de irme, roto el corazón

Las cárceles del desierto
y un tiempo que nunca se acabó

Yo que jamás aprendí
a quedarme
donde no se me ama.

En algún lugar
debe hallarse
el cielo
que se me prometió.

Llegar, ¡sí!
pero nunca
en los tiempos
oportunos

Ahora es
"saber que existe"
y no recordar
cómo se perdió.

¿Cómo volver a ese tiempo?
donde las cosas tienen sentido
donde las personas son de verdad
donde los amores juegan
Donde la vida se reencuentra.

Recuerdos de un ayer
de no me dejes
de pídeme quedarme
Recuerdos de espejismos.

Juan Antonio

Instantánea de tiempo

Es al final del camino
que la espera
nos recuerda el inicio
de la vida.

¿Todo es espera?

Esperar un camino más
hasta llegar
¿hacia? ¿de dónde?
No se regresa, jamás

Nacer y morir
y entratanto esperar

La casa de las esperas
La casa de las vidas.

Un poco más hacia allá
donde el Mahabarata
donde todos, de nuevo,
volvamos a recordar.

No existe final
No hay principio

Existe sólo pasar
como cuando esperas
sin saber qué pasará.

Tal vez la vida sólo sea
eso mismo
saber esperar

Juan Antonio

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