jueves, julio 17, 2008

Locura de ser poeta..

No nos van a romper, ni siquiera a doblegar, no, a los poetas o se les mata o seguimos cantando. Cantamos la vida, sus posibilidades, los caminos del amor, las tristezas, las alegrías, cantamos en definitiva, la posibilidad de un mundo mejor y cómo aceptar el que poseemos. Nosotros los poetas venimos al mundo para darle forma al silencio, a los sonidos, al tiempo, haciendo ver al mundo que la paciencia existe. Y que el dolor es otro vehículo en los momentos efímeros del pensamiento. Tan válido como cualquier otro. El que no ha comprobado el dolor, nunca vivió.
Nos viven, nos desviven, nos encuentran, nos desencuentran. Intentan darnos forma. Nos dicen, nos desdicen. Nos llaman locos al comprobar nuestra visión y cordura delante del mundo. Nos aman en la soledad, nos desaman en sus amores, nos utilizan como herramienta para sus fracasos y victorias, nos olvidan, nos vuelven a recordar, nos descubren en sus momentos difíciles, pero nadie se atreve a pensar, ¿qué quiere un poeta?
Un poeta está condenado a la soledad (de ahí lo de maldito) pues busca la perfección en el sentimiento más poderoso del mundo; el amor. Y no la encuentra, no la quiere encontrar porque sabe de la eternidad, ya estuvo allí. Un poeta ama el amor en cualquier persona, eso sí, en todas. Y qué difícil se le hace la exclusividad en el amor, pues piensa que si la consigue dejará de soñar, de imaginar, de amar. Un poeta busca en lo carnal la llave de todos los secretos; el infinito de la luz ilimitada. Sabiendo que jamás la encontrará. El orgasmo cósmico.
Para un poeta la infancia es su única leal y fiel compañera. Qué difícil alcanzar el mundo de los adultos cuando de tus labios los besos desprenden versos. Abrazar hasta la lágrima existencial de la vida de la persona que abrazas. Besar una boca como si bebieras de su alma. Colores, ritmos, formas, caos y el poeta se desnuda a la vista de todos, intentando el espejo donde todos se puedan ver reflejados. El espejo de la generosidad, de la comprensión, de las verdades y las mentiras.
Si alguna vez en tu vida te cruzas con un poeta, bésale, abrázale, pero nunca te enamores de él. Los poetas son llamas de aquel amor que todos buscan y por eso, a veces, queman. Quiérele y vivirá, olvídale y morirá. Los poetas son para recordar, es su destino; el recuerdo, sólo eso..el recuerdo y nada más…
Un poeta es lo más parecido a un payaso, con máscara de pintura, en el circo de la vida, para que todos puedan reír, para que todos puedan soñar.

Juan Antonio

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