Pensar el silencio
Pensar el silencio
Emana del silencio una voz que me aturde. Voz que intento construir. No quiero ninguna dirección que me indique aquellos tormentosos vientos. Quiero la mar en calma y trazar un solo destino: el día a día.
Soplarán (tal vez) otros vientos, vendrán otros tiempos y el mar seguirá en el mismo lugar.
Me quiero timonel del barco de mi vida. Yo que tantas veces naufragué me quiero isla. Donde no haya lugar para los recuerdos. Donde todo sea natural, incluso querer soñar. Así me quiero y sincero.
Palmeras, arena oro, verde mar y mi ansiado y soñado cielo celestial. ¡Nunca tan terrenal!
Hoy he soñado que era isla sin mar. Y que de pronto amanecía el verbo amar.
Peatón


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